CULTURA


Monasterios de San Millán Yuso y Suso

Bakú, 23 de julio, AZERTAC

Los Monasterios de San Millán Yuso y Suso están situados en la Comunidad Autónoma de La Rioja, en el norte de España. La propiedad tiene una superficie de 19 hectáreas con una zona de amortiguación. Por la identificación e interrelación de los dos monasterios con elementos de los estilos morisco, visigodo, medieval, renacentista y barroco, la arquitectura y el paisaje natural reúnen periodos muy significativos de la historia de España.

Según el web sitio de la UNESCO, a mediados del siglo VI, San Millán se instaló en un lugar religioso -el actual Monasterio de Suso- en las faldas de la sierra de Cogolla o de los Distercios, donde se le unieron otros monjes eremitas para fundar la Comunidad de Cogolla. Se convirtió, con el tiempo, en un lugar de peregrinación. En Suso se erigió una hermosa iglesia románica, que se mantiene intacta hasta nuestros días, en honor a este santo. Posteriormente, en 1503 el rey García Sánchez de Nájera ordenó la construcción del Monasterio de Yuso -que significa "más bajo" o "abajo"- en terrenos inferiores al Monasterio de Suso, que es donde los monjes continúan las actividades iniciadas en el Monasterio de Suso. Éstas continúan hasta el día de hoy.

El monasterio de Suso está compuesto por una serie de cuevas de ermitaños, una iglesia y un pórtico de entrada o nártex. Las cuevas, utilizadas originalmente por los monjes, están excavadas en la ladera sur de la montaña. La forma y orientación actuales, poco comunes, se remontan a la reconstrucción realizada en el siglo XVI, que amplió la estructura morisca e incluyó así el pórtico posterior dentro de la iglesia. Las excavaciones arqueológicas realizadas antes de las obras de consolidación en el lado oeste de la iglesia han revelado los cimientos de otros edificios del monasterio. Las investigaciones también han ayudado a identificar la ubicación de las cuevas utilizadas por los coenobitas en la ladera de la colina por encima y alrededor de la iglesia. Los principales edificios del Monasterio de Yuso, junto al pueblo moderno y por debajo del Monasterio de Suso, se agrupan en torno a un pequeño claustro conocido como el Claustro de los Canónigos (Patio de la Luna) y el claustro principal, que lleva el nombre de San Millán. Este último tiene dos plantas. La planta baja está abierta y cubierta con bóveda de crucería estrellada, y la planta superior está cerrada y alberga el museo.

La lengua española "nació" en los Monasterios de San Millán de Suso y San Millán de Yuso, por lo que representan una parte esencial de la historia de la humanidad. El Códice Aemilianensis 60 fue escrito en el scriptorium de Suso durante los siglos IX y X por uno de los monjes, que añadió notas marginales en castellano y euskera, junto con una oración en castellano, para aclarar pasajes del texto latino; es el primer ejemplo conocido de español escrito. Fue en este monasterio, durante el siglo XIII, donde Gonzalo de Berceo escribió sus primeros poemas en castellano en uno de los pórticos de la iglesia. El monasterio de Suso tiene un gran interés cultural en lo que se refiere al desarrollo temprano del monacato en Europa, ya que representa materialmente la transición de una comunidad eremítica a una cenobítica. La pervivencia de la comunidad hasta nuestros días en el Monasterio de Yuso ofrece una imagen muy completa de la trayectoria del monacato europeo.

Desde la fundación del Monasterio en el siglo VI por San Millán y sus discípulos, este lugar ha sido un centro de cultura, historia y religión para el norte de España y el resto del país. Este recinto religioso fue fuertemente apoyado por la Casa Real de Navarra, así como por los Condes, Reyes y Reinas de Castilla, durante los siglos X y XI. De gran importancia asociativa universal es el hecho de que la lengua española, una de las más comunes en todo el mundo hoy en día, se escribió por primera vez aquí.

Los monasterios de Suso y Yuso, en San Millán de la Cogolla, son un testimonio excepcional de la implantación y pervivencia del monacato cristiano, desde el siglo VI hasta nuestros días.

Por la identificación y relación de los dos monasterios con elementos de los estilos morisco, visigodo, medieval, renacentista y barroco, la arquitectura y el paisaje natural ejemplifican períodos muy significativos de la historia de España.

Además, tiene una gran importancia asociativa por ser la cuna de la lengua española moderna escrita y hablada.

Los dos monasterios se encuentran dentro de los límites de la propiedad. El monasterio románico de Suso ha sido objeto de una serie de programas de restauración y conservación desde 1935. Ha recuperado en su mayor parte su aspecto del siglo XII y cuenta con equipos que controlan la humedad, lo que supone un problema potencial para su estabilidad debido a su ubicación en una ladera.

El Monasterio de Yuso ha sido objeto de muy pocas intervenciones de conservación y restauración, todas ellas realizadas de acuerdo con la Carta de Venecia. La adecuación de parte del Monasterio para su uso como hotel y centro de estudios de la lengua española ha sido mínima y realizada de forma respetuosa, con el objetivo de no desvirtuar el aspecto ni el entorno del conjunto.

Desde 1997, año en que se inscribieron los Monasterios de Yuso y Suso en San Millán de la Cogolla en la Lista del Patrimonio Mundial, se han seguido criterios estrictos en las intervenciones realizadas en los Monasterios y su entorno, manteniendo en todo momento los valores excepcionales por los que fueron inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial.

Los estudios geotécnicos y ambientales periódicos y continuados controlan el entorno de los Monasterios minimizando su posible deterioro. Todo ello, sumado a un sistema de gestión que implica la reducción de las visitas y la prohibición del tráfico rodado en el entorno del Monasterio de Suso, han permitido que los Monasterios mantengan los valores excepcionales por los que fueron inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial.

El nivel de autenticidad en ambos monasterios es alto. Los trabajos realizados en el Monasterio de Suso se han dirigido únicamente a la limpieza de escombros y a la eliminación de elementos posteriores para devolver a la iglesia su forma del siglo XIII. Se podría argumentar que esto ha sido hasta cierto punto contrario a las disposiciones de la Carta de Venecia de 1964. Sin embargo, un estudio de las fotografías del periodo anterior a la restauración muestra que las adiciones posteriores eran de baja calidad cultural y desfiguraban; su impacto en la estructura central era también superficial.

En el monasterio de Yuso las intervenciones de conservación y restauración han sido mínimas y acordes con los principios de la Carta. Las adaptaciones para utilizar parte del monasterio como hotel y como centro de estudios de la lengua española a través del CILENGUA (Centro Internacional de Investigación de la Lengua Española), creado en 2005 y ubicado en una de las alas del Monasterio, han sido tratadas con discreción y simpatía, y no desvirtúan el aspecto general ni el ambiente del complejo.

La "Sala de Espiritualidad" inaugurada por los Monjes Agustinos del Recoleto es también una prueba de la continuidad y supervivencia de la vida monástica.

Ambos Monasterios fueron declarados Bienes de Interés Cultural por Decreto de 1931 y están protegidos por la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español. Asimismo, están protegidos por el Decreto 12/1999, que los declaró Bienes de Interés Cultural, y por el Acuerdo 2000 del Consejo de Gobierno de La Rioja, que aprobó el Plan Especial de Protección de ambos Monasterios. El Plan de Gestión está vigente desde octubre de 1998, y la Junta Rectora de la Fundación San Millán de la Cogolla supervisa cualquier asunto que afecte a los Monasterios. Esta Fundación representa a todos los colectivos implicados en la conservación del recinto (Gobierno de España, Gobierno de La Rioja y Monjes del Recoleto).

Con la restauración del Refectorio y la Iluminación del Monasterio de Yuso, concluyen las obras diseñadas para estos Monasterios en el Plan Director. Está previsto que continúen las actividades realizadas por el CILENGUA. El objetivo es seguir haciendo de los Monasterios un centro de cultura y visitas con valor universal, realizando una labor permanente de conservación y protección, y manteniendo la vida monástica. Todo ello se llevará a cabo con los recursos materiales aportados por el Gobierno de España, el Gobierno de La Rioja y los benefactores (empresas e instituciones públicas y privadas) de la Fundación San Millán en los próximos años.

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