POLÍTICA


Multiculturalismo y Azerbaiyán

Es un hecho indiscutible que vivimos en un mundo globalizado y en permanente transformación. La globalización presenta aspectos de carácter económico, social y cultural. Una de las consecuencias de la globalización del planeta es el multiculturalismo, que se podría definir como la coexistencia de distintas tradiciones culturales en un mismo territorio.

Las sociedades en las que predomina un mismo grupo social y existe una religión, un idioma y una cultura todavía existen en muchos rincones del planeta. Sin embargo, el modelo de sociedad homogénea está siendo sustituido por un modelo plural de sociedad. En muchas ciudades y países la población es heterogénea en muchos sentidos: conviven lenguas, religiones, tradiciones y formas de entender la vida muy distintas. Esta diversidad ha sido acuñada con el término multiculturalismo.

El multiculturalismo es algo más que la suma de tradiciones culturales en un mismo espacio geográfico. De hecho, el multiculturalismo implica una valoración positiva de la diversidad humana. Podríamos decir que se trata de una doctrina que defiende la tolerancia, el respeto y la convivencia entre culturas diferentes. Este planteamiento supone una defensa de la igualdad de todas las tradiciones culturales, de tal manera que no haya una por encima de las otras sino que todas sean valoradas en un plano de igualdad. El multiculturalismo implica un cierto relativismo cultural, es decir, la consideración de que una cultura no es superior a otra y que, en consecuencia, las diferencias en las costumbres deben aceptarse como un signo de tolerancia y convivencia pacífica.

El multiculturalismo se puede entender, siempre a partir del hecho de la existencia en un mismo territorio de dos o más culturas (donde todas menos una suelen ser fruto de la inmigración), como una ideología política cuyo objetivo principal es desarrollar una cultura cívica común basada en los valores de la democracia, la libertad y los derechos humanos, que hay que respetar, tal como presupone la "civilización occidental", mientras que fomenta la interacción entre las diversas comunidades que viven en un mismo país.

Azerbaiyán es un país que más de otros practica el multiculturalismo desde hace muchos años. En el país citado existe el medio ambiente natural que se ha formulado durante siglos, durante milenios. Azerbaiyán es un país moderno, laico. Al mismo tiempo, es un estado inclinado a las tradiciones nacionales y religiosas. Siempre en el territorio actual de Azerbaiyán vivían las personas que practicaban diferentes religiones, de diferentes orígenes étnicos. Y a lo largo de toda nuestra historia, Azerbaiyán siempre practicaba paz entre todos los pueblos que habitaban en nuestro país, sin dependencia de la situación político-social o el régimen en el que vivíamos. Esto se observaba antes de que Azerbaiyán se convirtió en una parte del imperio ruso, y durante el tiempo de la Unión Soviética, estas tradiciones, el multiculturalismo, se fortalecían cada vez más y en el período de la independencia de Azerbaiyán llegó al apogeo. Es decir, se consideraba como un estilo de vida natural, y no lo imaginamos de otro modo.

En Azerbaiyán con gran éxito se celebró la Cumbre de los líderes de las religiones mundiales. Se mantuvo un Foro Humanitario azerbaiyano-ruso con gran éxito transformado posteriormente en el Foro Internacional Humanitario, el que con el éxito se efectuó hace algún tiempo. Todas estas actividades se llevan a cabo no sólo formalmente, tienen una gran importancia práctica y su importancia consiste en la unificación de los esfuerzos de la parte de una sociedad progresista, que ve el multiculturalismo como hábitat natural.

El multiculturalismo actualmente está practicado no sólo en Azerbaiyán sino en otros países también.

Azerbaiyán evita la deportación, el rechazo de los representantes de las diferentes religiones, de los pueblos, porque сreye que es un camino que lleva a ninguna parte. Es un camino muy peligroso. Y, por desgracia, la humanidad a lo largo de la historia, y en particular en el siglo xx, se encontraba con los resultados de esta errónea política y criminal, con los resultados de la falta de atención, o elementos de animosidad conscientemente cultivada, basada en la discriminación racial o étnica o religiosa. Es una tendencia muy peligrosa.

La celebración de los eventos internacionales de carácter humanitario, precisamente, en Bakú, muestra una vez más que el multiculturalismo está vivo aquí, que es necesario proteger, defender, promover aún más ,y la gente que piensa así se aumenta más y más en la élite política del país, y que sea más en la mente del público. Porque otra vez las iniciativas políticas, digamos, el rechazo del multiculturalismo, son inspiradas por la no percepción pública.

Azerbaiyán que es un país históricamente, desde los tiempos remotos multicultural, multinacional, seguimos reforzando el multiculturalismo en las políticas e iniciativas del país. Trata de seguir tal que los representantes de todas las religiones y grupos étnicos en nuestro país se sienten como en una familia, vivían en la amistad, la fraternidad y el entendimiento. Vivir en un país multicultural son valores imprescindibles adquiridos, que nos vamos a defender.

En Azerbaiyán la sociedad es plurinacional y multiconfesional. En la historia, nunca ha habido conflictos y enfrentamientos en base a conflictos nacionales y religiosos. Azerbaiyán es orgulloso de la diversidad de naciones y religiones halladas en país, con el sentimiento de orgullo se observa que muchos representantes de las diferentes nacionalidades viven en nuestro país como una familia. En realidad, esto es muy importante, es considerado como un logro esencial de Azerbaiyán. Este hecho se refleja en los informes oficiales de las organizaciones internacionales. No es casualidad que, precisamente, Azerbaiyán se ha convertido en un lugar de celebración internacional de los acontecimientos sobre el diálogo interreligioso.

Algunos creen que el multiculturalismo ha sufrido un fracaso, no tiene futuro. Al contrario, Azerbaiyán que el multiculturalismo tiene el presente y el futuro. Todos debemos trabajar, hacer esfuerzos para el fortalecimiento de las tendencias del multiculturalismo. Uno de los objetivos del Foro Internacional Humanitario de Bakú es precisamente el fortalecimiento de las tendencias del multiculturalismo. La interculturalidad no tiene la alternativa.

En 2009, la ciudad Bakú fue declarada "capital de la cultura islámica", y realizó con éxito esta gloriosa misión. Y en el año 2018 ,en la "capital de la cultura islámica" se convirtió otra antigua ciudad de Azerbaiyán – la ciudad de Najicheván. Es un signo de gran confianza y el respeto del mundo islámico al país. Azerbaiyán, a su vez, sigue trabajando para el fortalecimiento de la solidaridad islámica en el mundo.

La tolerancia religiosa y nacional son de grandes riquezas de Azerbaiyán. Uno de los elementos más importantes en la lucha global contra el terrorismo es el desarrollo de las ideas del multiculturalismo. Azerbaiyán trata que el espíritu del multiculturalismo se encuentre constantemente en la agenda del día.

En Azerbaiyán se realizan los grandes actos sobre el establecimiento de un diálogo interreligiosos e intercultural, y desempeña un papel en el diálogo entre las civilizaciones.

En 2017 en Bakú mantuvieron los VI Juegos Islámicos de solidaridad a alto nivel.En aquellos Juegos tomaron parte más de 3 mil deportistas, miles de visitantes más de 50 países. Estas competiciones deportivas son los juegos de amistad y hermandad.Bakú fue anfitrión de los Primeros Juegos Europeos.Estos dos acontecimientos muestran el nivel de las relaciones de Azerbaiyán tanto con los países europeos como con el mundo islámico.

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