CIENCIA Y EDUCACIÓN


Por qué preocupa la desinversión en ciencia e investigación en Argentina

Bakú, 18 de mayo, AZERTAC

Marcha de antorchas de docentes e investigadores universitarios, científicos buscando ganar dinero en programas de televisión para financiar sus trabajos, cada vez menos becas y presupuesto. Esta es la crisis de Argentina, un país que es líder en la región a pesar de sus gobernantes.

En el lapso de dos semanas, el debate sobre la relevancia (o su carencia) de la ciencia y los presupuestos destinados a subsidiar la investigación y el desarrollo en Argentina dieron un vuelco dramático con escenas que llaman la atención por su tono simbólico y su patetismo.

El programa de TV '¿Quién quiere ser millonario?' tuvo como participante a la bióloga Marina Simian, miembro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y la Universidad de San Martín, quien aseguró que dedicaría el premio de 500.000 pesos (11.000 dólares) a solventar durante un año los recursos de su investigación para la cura del cáncer de mama, ante la escasez de fondos públicos.

Dos días más tarde, la socióloga e historiadora feminista Dora Barrancos anunció su renuncia al Directorio del Conicet del departamento de Ciencias Sociales y Humanidades, cargo en el que estaba hace ocho años. "Es una manera de dejar en evidencia la negligencia del Gobierno actual, al que no le interesan las reglas democráticas ni el republicanismo que pregona", dijo al diario Página 12.

"Argentina tiene una tradición muy rica en ciencia y tecnología, tiene escuelas que son reconocidas internacionalmente y tres premios Nobel en las áreas de fisiología y bioquímica. Esto aún se mantiene porque estas escuelas siguen teniendo grandes representantes y la formación de los estudiantes y los doctores sigue siendo en general muy buena", dijo a Sputnik el reconocido biólogo y divulgador científico Diego Golombek.

"Pero para hacer ciencia de primer nivel se necesita un presupuesto que en este momento está faltando", aseveró.

Golombek destacó que el presupuesto ha caído a niveles muy bajos y esto se nota en todas las instancias de la ciencia y la tecnología, tanto en los salarios —particularmente en las etapas más tempranas de la formación, en los becarios y jóvenes profesionales— como en los subsidios para investigación.

"Casi todos los insumos que se utilizan en investigación científica son importados y una devaluación del 100% nos dificulta muchísimo poder acceder a comprar cosas del exterior. Es una situación de una urgencia y de una gravedad importante", dijo.

Mientras que países como Israel, Corea del Sur y las potencias del norte de Europa dedican más de 3 o 4% de su PBI a la investigación y desarrollo de la ciencia y la tecnología, la Argentina degradó en 2018 a categoría de Secretaría el organismo público dedicado a su ejecución y, desde el inicio del Gobierno de Mauricio Macri, se han visto gravemente afectado por la desinversión y la devaluación.

Según un estudio realizado en 2017 por el investigador del Conicet Fernando Stefani, el total de la inversión pública en Ciencia y Técnica se incrementó de manera sostenida entre 2009 y 2013, desde 1.200 hasta 2.300 millones de dólares, y entre 2014 y 2017 sufrió importantes oscilaciones con un promedio alrededor de los 2.200 millones de dólares.

Para 2019 la inversión sería aproximadamente de 1.000 millones de dólares (según la cotización del 17 de mayo, 45 pesos), que corresponde a un nivel inferior al de 2012. En el mandato de Macri, en relación al presupuesto total el dinero destinado a la investigación y desarrollo, a través de diferentes organismos, pasó del 1,46% en 2015 a 1,13% del presupuesto para 2019, y la inversión pública cayó (en pesos) un 38%.

"La otra gravedad, que me parece que está al mismo nivel, es una cuestión cultural, el lugar que ocupa la ciencia y tecnología para el Estado, si son prioridad, si son las bases para el desarrollo, si es el norte al cual se quiere llegar. En este momento, eso está muy desdibujado", insistió Golombek.

"Tuvimos una época en la que hubo un resurgimiento de la inversión y del lugar que ocupaba la ciencia en el Estado hace unos años, pero realmente se ha agravado muchísimo con la crisis importante que hay de ajuste con la miopía de pensar que la ciencia y la tecnología son gastos y no inversiones que al mediano y largo plazo reditúan en muchos aspectos", dijo.

En la tarde del 16 de mayo, organizaciones de docentes y alumnos universitarios realizaron una marcha de antorchas desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo en contra del ajuste en la educación y los subsidios para la investigación científica y académica.

La situación es crítica tanto en las inversiones en ciencia y tecnología como en los presupuestos del Estado destinados a las investigaciones de carácter académico, la situación salarial de docentes y la infraestructura de las instituciones de altos estudios de todo el país, algunas universidades encontrándose en camino a la insostenibilidad.

"Esta situación se da en el marco de un enorme ajuste en las universidades y en el sistema científico-tecnológico, que están unidos: las investigaciones se hacen más del 90% en las universidades. Tenemos un ajuste en las universidades que supera el 25% en más de 3 años de Gobierno de la alianza Cambiemos, y en el sistema científico-tecnológico de más de 50%", indicó Carlos De Feo, secretario general de la Federación Nacional de Docentes Universitarios de Argentina (Conadu).Sputnik

 

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