CIENCIA Y EDUCACIÓN


Una epidemia probablemente causó el colapso de la población en África Central hace 1400-1600 años

Bakú, 13 de febrero, AZERTAC

Un nuevo estudio publicado en la revista Science Advances demuestra que las comunidades de habla bantú en la selva del Congo sufrieron un importante colapso demográfico entre 1600 y 1400 años atrás, probablemente como consecuencia de una prolongada epidemia, y que el reasentamiento vital no se reanudó hasta hace unos 1000 años. Estos hallazgos revisan el pasado poblacional de al menos siete naciones africanas actuales (Camerún, República Centroafricana, República Democrática del Congo, República del Congo, Gabón, Guinea Ecuatorial y Angola) y ponen en entredicho la percepción generalizada de que el asentamiento de comunidades de habla bantú en África Central fue un proceso constante desde hace unos 4000 años hasta el inicio del comercio transatlántico de esclavos.

Los actuales debates sobre la descolonización, la restitución del patrimonio cultural africano y el antirracismo han renovado además la curiosidad por la colonización europea de África Central, aun cuando fue un intervalo comparativamente breve en el largo y accidentado pasado histórico de la zona. Los pueblos modernos vivieron en las sabanas de África Central varias decenas de miles de años antes de que surgieran en Europa. Además, en la selva del Congo nuestros antepasados superaron muchos retos mucho antes de que la primera expedición europea la atravesara, como se demuestra una vez más en esta investigación recién revelada.

Técnica única de análisis interdisciplinar

Como parte de un proyecto de análisis interdisciplinario que analiza las interconexiones entre la migración humana, el desarrollo del lenguaje, el cambio climático local y la agricultura temprana en el África Central precolonial, la presente investigación combina una evaluación completa de todas las fechas de radiocarbono arqueológicas existentes como un proxy para el ejercicio humano y la fluctuación demográfica con una evaluación completa de la gama y la distribución de los tipos de cerámica como un proxy para la mejora socioeconómica. Esta información arqueológica bien datada se ha contrastado además en esta investigación con pruebas genéticas y lingüísticas para obtener nuevos conocimientos sobre el pasado de asentamiento tradicional de las poblaciones de habla bantú en la selva del Congo.

Según el arqueólogo Dirk Seidensticker (UGent), uno de los dos autores principales, el método multiproxy desarrollado en esta investigación es exclusivo tanto en lo que respecta a las pruebas empíricas como a la técnica científica, ya que hace uso de 1149 fechas de radiocarbono vinculadas a 115 tipos de cerámica recuperados en 726 sitios web de toda la selva del Congo y zonas adyacentes: "Somos los primeros en integrar estos tres tipos de conjuntos de datos arqueológicos a tan gran escala y para un periodo tan largo y en demostrar que en toda África Central hay dos periodos de actividad humana más intensa (~800 a.C. a 400 a.C. y ~1000 a 1900 a.C.) separados por un colapso poblacional generalizado entre 400 y 600 a.C.. De este modo, podríamos delimitar claramente los periodos comúnmente conocidos como Edad de Hierro Temprana y Edad de Hierro Tardía, cada uno de ellos caracterizado por estilos de cerámica distintos que primero pasaron por una fase de expansión generalizada seguida de una fase de regionalización con muchos más estilos de cerámica local. Al ser la cerámica uno de los pocos elementos materiales del patrimonio cultural que ha sobrevivido a los estragos del tiempo, se trata de un importante paso adelante para la arqueología de África Central".

Nuevos datos sobre la controvertida expansión bantú

El despliegue preliminar de los pueblos de habla bantú desde su tierra natal en la frontera entre Nigeria y Camerún en dirección a Japón y el sur de África, que comenzó hace unos 4000 años, es exclusivo en el mundo como consecuencia de su magnitud, rápido ritmo y adaptación a una serie de ecozonas. Este despliegue tuvo una influencia trascendental en el panorama lingüístico, demográfico y cultural del continente. Las lenguas bantúes representan la mayor familia lingüística de África: aproximadamente uno de cada tres africanos habla una o varias lenguas bantúes.

El lingüista histórico y africanista Koen Bostoen (UGent) se alegra de que estos nuevos conocimientos nos insten a repensar la expansión bantú, uno de los puntos controvertidos cruciales de la Historia de África: "La colonización de África por parte de las comunidades de habla bantú suele verse como un macroevento único, a largo plazo y continuo. Tendemos a ver a los hablantes bantúes actuales como descendientes directos de los que se asentaron originalmente en la selva tropical hace unos 2.700 años. Asimismo, pensamos que las lenguas bantúes actuales se desarrollaron directamente a partir de las lenguas ancestrales de aquellos primeros pobladores. Sin embargo, nuestros resultados muestran que esta oleada inicial de comunidades de habla bantú de la Primera Edad del Hierro había desaparecido en gran medida de toda la región de la selva tropical del Congo en el año 600 de la era cristiana. Por tanto, las lenguas bantúes de esta zona podrían ser casi 1000 años más jóvenes de lo que se pensaba. Desde el punto de vista científico, esto introduce nuevos retos en el uso de los datos lingüísticos para reconstruir la historia de África. En términos más generales, nuestro estudio demuestra que las sociedades africanas se enfrentaron a graves catástrofes mucho antes de la trata transatlántica de esclavos y la colonización europea y tuvieron la capacidad de resistirlas. Esto es esperanzador".

¿Una epidemia prolongada como razón del colapso poblacional?

Wannes Hubau, paleobotánico y ecologista de los bosques tropicales en la Universidad de Gante, subraya que el drástico colapso de la población alrededor del 400-600 CE coincidió con unas condiciones climáticas más húmedas en toda la zona y que posteriormente habrá sido promovido por una epidemia de enfermedad prolongada: "Observamos la amplia coincidencia entre el fuerte descenso demográfico en la selva del Congo y la peste de Justiniano (541-750 EC), que se considera uno de los factores que condujeron a la caída tanto del Imperio Romano como del Imperio Aksumita en Etiopía. Puede haber matado hasta 100 millones de personas en Asia, Europa y África. No tenemos pruebas firmes de que el colapso poblacional observado en nuestros datos arqueológicos se deba realmente a una enfermedad persistente transmitida por vectores. Sin embargo, la bacteria Yersinia pestis, causante de la peste de Justiniano, está presente desde hace mucho tiempo en África Central. Una cepa concreta, que todavía se encuentra en la actualidad en la República Democrática del Congo, Zambia, Kenia y Uganda, ha prevalecido en África Central durante al menos 300 años y es la cepa viva más antigua estrechamente relacionada con el linaje que causó la peste negra en la Europa del siglo XIV. Por lo tanto, consideramos que una pandemia prolongada de peste es una hipótesis plausible para el declive poblacional suprarregional observado en el África Central del siglo V al VI".

 

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