CULTURA


Uno de más exóticos bazares en Bakú que no llegó hasta nuestros días- Kyomurchú meydaný

Bakú, 10 de marzo, AZERTAC

Uno de más pintorescos y exóticos bazares en Bakú que no llegó hasta nuestros días es llamado Kyomurchú bazar. Se situaba en la plaza prácticamente homónima – Kyomur meydaný (Kyomurchú meydaný), informa AZERTAC.

Su nombre oficial prerrevolucionario era Vorontsov plaza. Se situaba aproximadamente en 500 metros al norte de la plaza Guba.

El bazar en la Vorontsov plaza apareció casi inmediatamente después de la formación de la plaza en el segundo tercio del siglo XIX. Debido a que la plaza era extensa, allá de otros bazares fue trasladado el comercio de forraje y carbón. De ahí llega el nombre no oficial de Vorontsov plaza – Kyomur meydaný, que significa la plaza para vender carbón.

En el libro “Bakú” de la serie “Los monumentos arquitectónicos y artísticos de la URSS” Leonid Bretanitsky sobre la historia de aparición de la plaza escribía: “Incluso en la década de 1880 en un territorio libre de edificación y rodeado de barrios definidos de distrito Shamajinka fue planeada la creación de la plaza.

Estaba bien comunicada con el centro a través de la calle Fonárnaya, luego Vorontsóvskaya (en la época soviética – la calle de Meshadí Azizbékov, después de la independencia – la calle de Islam Safarlí) y también con la plaza Guba y a través de ella con la calle Bazárnaya (en la época soviética – la calle de Gusí Hajíyev) y Nikoláyevskaya (en la época soviética – la calle Comunista, después – Istiglalliyet)”.

En el plano de 1898 de Nikolai von der Nonne, se puede ver que la plaza Vorontsóvskaya tenía límites claros y estaba ubicada entre las calles Paralelas primera y segunda.

Como escribió L. Bretanitsky: "Posteriormente, se encontró aislada del centro por un gran barrio, que cerró la calle Vorontsóvskaya y la privó de la conexión de planificación con el Parapeto y el malecón".

Kyomur meydaný era increíblemente animada. Además del hecho de que en el bazar se vendía carbón, allí había muchas tiendas donde trabajaban hojalateros, caldereros, estañadores, etc. También había muchas tiendas de queroseno.

En 1913 el gobierno de la ciudad de Bakú encargó al jardinero principal de la ciudad "limpiar de piedras...” la plaza Vorontsov, junto con otras plazas “…y crear jardines en ellas". Sin embargo, este encargo no se cumplió y no hubo ningunos jardines. Kyomur meidaný continuó existiendo.

Cuando, con la llegada del poder soviético, Bakú comenzó a sufrir serias reconstrucciones, la plaza Vorontsov se redujo a la mitad a principios de 1920. En una mitad de ella se construyó una fábrica de pan en el estilo del constructivismo (debajo de la calle Paralela primera), la otra mitad se quedó detrás del bazar.

El bazar sobrevivió casi todo el periodo de gobierno soviético. Todo seguía igual, salvo que poco a poco se iba "alejando" de la plaza, que, a su vez, iba desapareciendo debido a la densa urbanización. Los talleres de caldereros, las tiendas de los estañadores, los herreros y los que vendían queroseno comenzaron aún desde la calle Básina, su concentración alcanzó su punto máximo ya directamente en Kyomur meydaný.

Las tiendas de queroseno eran de gran importancia para Kubinka, porque el gas fue tendido a las calles vecinas solo en 1955-1956. Además, allí había forjas y lugares donde rascan lana.

Como escribía el investigador de historia de Bakú L. Máistrov: "Recuerdo que miraba con deleite cómo se herraban al caballo, cómo el maestro torcía una barra cuadrada gruesa en una espiral, cómo se forjaban las herramientas... O cómo rascaban la lana, soldaban las teteras y los samovares. Y en la calle paralela, en el callejón Papáninsky, había dos ventanas y antes de ellas podía pararme durante horas. En uno trabajaba un tornero, y cada vez hacía algo nuevo, de diferentes materiales y las virutas de debajo del cortador fluían de color una vez amarillo, después rojo como fuego, casi blanco, plateado, dorado... ¡No se puede describir!

Pero lo más interesante de esta calle era la ventana detrás de la cual el maestro hacía los kelaghaí estampados. Con la ayuda de redes especiales se aplicaba pinturas. ¡Fue un milagro! Cuando tomaba el marco con un pañuelo estirado, lo ponía en una máquina de madera, en la parte superior ponía el marco con una red y pintura, y comenzaba a llevar la pintura de un lado a otro con una herramienta especial. Luego dejaba el marco para secarse y tomaba el siguiente. Después de haber creado alrededor de dos docenas de los marcos, tomaba de nuevo el primero, pero ya ponía el marco con otra pintura. ¡Y hacía eso con cuatro o cinco colores!»

A finales de la época soviética, después del inicio de la Perestroika, a finales de 1980, se construyó un centro comercial en el lugar de los restos de Kyomur meidaný. Él entregó poca alegría a los habitantes de Kubinka. En la segunda mitad de la década de 1990 fue demolido.

A principios del siglo XXI de la vieja Kyomur meydaný en la que la vida estaba hirviendo, sólo quedaban unas pocas tiendas en la calle de Jalil Mammadguluzadé (antiguamente – la calle Papánina), donde se podía arreglar o comprar un viejo samovar, un caldero, comprar carbón para un kebab o algo de antiguos objetos de la vida cotidiana conocidos como "antigüedades".

Y aún queda un nombre: Kyomur meidaný. Está firmemente integrado en la toponimia popular.

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