El Presidente Ilham Aliyev se reunió con los residentes de los asentamientos Girmizi Bazar, Hadrut y la aldea Sos
Khojavend, 14 de septiembre, AZERTAC
El 14 de septiembre, el presidente de la República de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, se reunió con los residentes de los asentamientos Girmizi Bazar, Hadrut y la aldea Sos en el distrito de Khojavend.
El presidente de la República de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, se reunió con los residentes que han regresado a los asentamientos de la región de Karabaj. Los ciudadanos expresaron su profunda gratitud al jefe de Estado por los esfuerzos destinados a garantizar su retorno tras tres décadas de desplazamiento, así como por las condiciones creadas en sus aldeas.
Los habitantes recordaron los años de vida en distintas ciudades de Azerbaiyán durante el periodo de ocupación y manifestaron la emoción de volver a su patria ancestral. Resaltaron las mejoras en infraestructuras y servicios básicos, señalando que hoy pueden vivir con dignidad y en paz.
El Presidente Ilham Aliyev subrayó que la creación de condiciones favorables en Karabaj y el retorno de los desplazados representan un símbolo de la unidad del pueblo azerbaiyano y de la fortaleza del Estado: “Estamos viviendo realmente días históricos. Les felicito de todo corazón. Ustedes ya se han asentado en su tierra natal de Karabaj. Hoy aquí se han reunido habitantes de varias aldeas. Hoy he visitado varias aldeas y mañana esto continuará. Todo Karabaj está ahora plenamente bajo nuestro control y, como saben, este territorio fue liberado de los ocupantes hace dos años. Precisamente en estos días, el 19 y 20 de septiembre, nuestro glorioso Ejército puso fin al separatismo. Con ello, se cerró el capítulo del separatismo y Azerbaiyán restauró plenamente su soberanía. El Programa del “Gran Retorno” también se está aplicando con éxito. Dentro de aproximadamente dos meses celebraremos el quinto aniversario de nuestra histórica Victoria.
Los últimos cinco años han sido una historia de triunfo ,nuestra gloriosa historia y me complace que ustedes hayan regresado y se hayan establecido en su patria ancestral. Aquí se han creado condiciones para ustedes; se han construido y reparado viviendas. Se han puesto a disposición todas las comodidades necesarias: agua, gas, electricidad, calefacción, escuelas, instalaciones médicas y carreteras. Lo más importante es que esta es nuestra tierra natal de Karabaj. Estos son lugares con hermosos paisajes, rodeados de montañas, bosques, manantiales y abundante agua. En resumen, aquí están dadas todas las condiciones para vivir con comodidad, para construir y crear, para criar a los hijos y brindarles una buena educación. A partir de ahora, el pueblo azerbaiyano vivirá en paz. Sin embargo, para alcanzar la paz, naturalmente, era necesaria la fuerza.
¡Que Alá tenga misericordia de todos nuestros mártires! Ustedes saben que durante muchos años trabajamos para resolver el conflicto de Karabaj por la vía pacífica. Pero la parte armenia y quienes la respaldaban tenían otras intenciones. No pensaban devolver nuestras tierras. Ellos, junto con sus patrocinadores, los líderes de grandes potencias, los alentaban, como si quisieran hacer permanente esta ocupación. Pero olvidaron un aspecto: la voluntad, la fuerza y la devoción del pueblo azerbaiyano hacia su patria, el valor y el heroísmo del soldado azerbaiyano y la unidad de nuestro pueblo. No tuvieron en cuenta eso. Si el liderazgo armenio hubiera escuchado a tiempo mis palabras y abandonado nuestras tierras de manera voluntaria, no habría habido necesidad de la Segunda Guerra de Karabaj ni de la operación antiterrorista, y no habríamos perdido a más de tres mil mártires.
¡Que Alá les conceda la paz eterna! Entregar la vida por la patria es, sin duda, un gran acto de heroísmo, y siempre apreciaremos su memoria y les rendiremos eterno respeto.
Hoy estamos reunidos en esta hermosa tierra de Karabaj. La razón principal de ello es la unidad de nuestro pueblo y la educación patriótica de nuestra joven generación. Hemos demostrado al mundo entero que somos una nación fuerte y decidida. Alcanzamos la victoria en el campo de batalla y siempre estuvimos preparados para la paz. Sin embargo, la paz debía ser justa, basada en el derecho internacional y en la justicia histórica. La historia de los últimos cinco años ha demostrado que ninguna fuerza externa pudo influir en nuestra voluntad. Los acontecimientos de septiembre de 2023 y la operación antiterrorista demostraron nuevamente que nadie puede interponerse en nuestro camino. Porque nuestra causa es justa: luchamos por nuestra propia tierra. No tenemos reclamaciones sobre territorios de otros países, pero nunca hemos cedido ni un solo centímetro de nuestra tierra, y lo hemos demostrado.
Hoy, el mundo entero reconoce con justicia al pueblo azerbaiyano como una nación victoriosa. En 44 días y un día, ningún país en los últimos 80 años ha logrado una victoria tan absoluta y justa. Nos sentimos orgullosos de ello. Así como luchamos y vencimos en la guerra, hoy estamos construyendo y creando en tiempos de paz. Los armenios dejaron nuestras tierras en ruinas. Arrasaron las aldeas y ciudades donde ustedes vivían. Las condiciones en las que ellos mismos vivían eran tales que, como se suele decir, ninguna persona que se respete habría aceptado vivir allí. Pero observen lo que hemos conseguido en tan solo cinco años: se han construido ciudades, aldeas, puentes, túneles, embalses y centrales eléctricas. La magnitud de la construcción que se lleva a cabo aquí en Karabaj y Zangazur no tiene comparación en el mundo. Lo más importante es que el pueblo azerbaiyano viva cómodamente, feliz y en paz.
¡Les felicito!”