81.º aniversario de la Victoria sobre el fascismo
Bakú, 9 de mayo, AZERTAC
La Segunda Guerra Mundial, iniciada el 1 de septiembre de 1939 con el ataque de Alemania contra Polonia, es considerada la guerra más sangrienta de la historia de la humanidad. El número de víctimas mortales difiere según las distintas fuentes; sin embargo, los datos más autorizados indican que en esta guerra participaron más de 100 millones de personas, de las cuales más de 50 millones perdieron la vida. En esta guerra, en la que también participaron ciudadanos de Azerbaiyán, murieron miles de valientes, heroicos y abnegados hijos de nuestro pueblo.
En la noche del 8 al 9 de mayo de 1945, en Berlín, fue firmado el Acta de Rendición Incondicional de la Alemania nazi y de sus fuerzas armadas. La noticia llenó de alegría cada hogar y cada familia que había conocido el dolor de la pérdida.
AZERTAC presenta una breve reseña del papel histórico desempeñado por el pueblo azerbaiyano y por los petroleros de Bakú en la Victoria alcanzada durante la Segunda Guerra Mundial.

Desde 1941 hasta 1945, nuestro pueblo luchó con valentía tanto en el frente como en la retaguardia, realizando una importante contribución a la Victoria común. No en vano existe la expresión: “La victoria sobre el fascismo fue lograda gracias a los motores de Nikulin, los aviones de Yakovlev y la gasolina de alto octanaje de Mammadaliyev”.
En efecto, el petróleo de Bakú desempeñó un papel excepcional en la obtención de la Victoria. Desde los primeros días de la guerra, los petroleros azerbaiyanos trabajaron sin descanso para abastecer de combustible al frente y a todos los sectores de la economía. No es casualidad que, según los planes alemanes, Bakú debía ser ocupada antes de finales de septiembre de 1941 y su petróleo transferido al control de compañías alemanas. En el marco de ese plan ya se había elaborado una estrategia política a gran escala. Incluso se tomó la decisión de convertir Bakú en un punto militar.
Basta mencionar un solo dato: entre 1941 y 1945, más del 70 % de todo el petróleo utilizado por la Unión Soviética con fines militares, el 80 % de la gasolina y el 90 % de los aceites para motores provenían de Azerbaiyán. En aquellos años, en las empresas químicas de Azerbaiyán se producían 26 tipos de mezclas inflamables y explosivas, 9 tipos de combustible para aviación y 8 tipos de combustible diésel; además, se desarrollaron equipos e instrumentos contra incendios. Una de las contribuciones más invaluables a la Victoria fue la invención del combustible de aviación de alto octanaje. Precisamente después de ello, la aviación soviética comenzó a asestar golpes devastadores al enemigo en los frentes.

Desde los primeros días de la guerra de 1941-1945, que pasó a la historia militar mundial como la más destructiva y terrible, decenas de miles de azerbaiyanos se ofrecieron voluntariamente para ir al frente. El pueblo de Azerbaiyán, que realizó una enorme contribución a la consecución de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial, envió al frente a cerca de 700 mil de sus hijos e hijas. Más de 300 mil de ellos murieron en combate. Por el valor demostrado durante los años de guerra, 123 azerbaiyanos recibieron el título de Héroe de la Unión Soviética, y más de 170 mil soldados y oficiales fueron condecorados con diversas órdenes y medallas.
Las divisiones formadas por reclutas y voluntarios azerbaiyanos se distinguieron en las batallas por la liberación de Crimea, Ucrania y Lituania. Entre ellas se encontraban la 77.ª División de Fusileros, que recibió el título honorífico de “Simferópol”; la 223.ª, conocida como “Belgrado”; la 271.ª, que participó en la liberación de Ucrania, Polonia y Checoslovaquia; así como las divisiones de fusileros 402.ª y 416.ª, que combatieron heroicamente en las batallas por el Cáucaso, sufriendo grandes pérdidas. Todas ellas recorrieron un glorioso camino militar desde el Cáucaso hasta Berlín. Los soldados de Azerbaiyán también participaron activamente en la liberación de varios países europeos. En 1945, una de las primeras unidades militares en entrar en Berlín fue la 416.ª División, una de las divisiones nacionales azerbaiyanas.
Son innumerables los ejemplos de heroísmo de nuestros compatriotas que participaron en el movimiento partisano. El heroísmo y el valor de los hijos de Azerbaiyán, que recorrieron un glorioso camino de combate durante la Segunda Guerra Mundial y jamás serán olvidados, se han convertido en un verdadero ejemplo de patriotismo para las nuevas generaciones.
Entre 1941 y 1945, desde Azerbaiyán fueron enviados al frente más de 7 toneladas de sangre donada; además, nuestros compatriotas mostraron una gran actividad en el suministro de alimentos y ropa de abrigo para el ejército. Los ciudadanos de Azerbaiyán donaron al Fondo de Defensa 15,5 kilogramos de oro, 900 kilogramos de plata y 295 millones de rublos. Adicionalmente, se transfirieron 175 millones de rublos para la formación y construcción de columnas de tanques. Como obsequios para los combatientes en el frente, se enviaron 1,6 millones de diversos artículos de uso cotidiano y 125 vagones de ropa de abrigo.

El pueblo de Azerbaiyán honra con profundo respeto la memoria de quienes cayeron en la lucha contra el fascismo y recuerda siempre su hazaña. Los participantes de la guerra y los veteranos están rodeados de la atención y el cuidado integral del Estado. Se ha convertido en una noble tradición que el presidente Ilham Aliyev firme, en vísperas del 9 de Mayo —Día de la Victoria sobre el fascismo—, decretos destinados a fortalecer la protección social de los veteranos de guerra. El 24 de abril de 2026, el presidente Ilham Aliyev firmó un decreto sobre la concesión de ayuda material única a los participantes de la Segunda Guerra Mundial de 1941-1945, a las viudas de los combatientes fallecidos o muertos posteriormente, así como a las personas condecoradas con órdenes y medallas por su trabajo abnegado en la retaguardia. Según el decreto, los participantes de la Segunda Guerra Mundial de 1941-1945 recibirán una asistencia financiera única de 2.750 manats; las viudas de los combatientes fallecidos durante la Segunda Guerra Mundial o muertos posteriormente, las personas condecoradas por su trabajo desinteresado en la retaguardia durante aquel período, los trabajadores de formaciones especiales que durante la guerra cumplieron tareas en interés del ejército y de la flota en la retaguardia de los frentes de combate o en zonas operativas de las flotas en combate, las personas condecoradas con la medalla e insignia correspondientes por la defensa de la ciudad de Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial, así como los participantes del bloqueo de la ciudad de Leningrado, recibirán 1.500 manats. El decreto abarca en total a cerca de 2 mil personas, 13 de las cuales son participantes de la Segunda Guerra Mundial.
Tras la histórica Victoria lograda hace ochenta y un años, el 9 de Mayo quedó marcado en el calendario como una fecha memorable. La esencia y el significado histórico de la Victoria alcanzada al precio de la sangre de los hijos de la patria poseen un profundo sentido. En Azerbaiyán es imposible encontrar una familia o un hogar que no haya sufrido las pérdidas, el dolor y las privaciones de la Segunda Guerra Mundial. Por ello, también hoy se recuerda con enorme gratitud a los ciudadanos de Azerbaiyán que sacrificaron sus vidas para detener el fascismo. Por mucho tiempo que pase y por muchos años que transcurran, los ejemplos del heroísmo que demostraron vivirán eternamente en la memoria, y el recuerdo de quienes entregaron su vida en ese camino será siempre honrado con profundo respeto y veneración.