HISTORIA SANGRIENTA


Agencia de noticias BERNAMA: “Casi tres décadas, una larga espera para la justicia de las víctimas de Joyalí”

Kuala Lumpur, 26 de febrero, AZERTAC

La Agencia Nacional de Noticias de Malasia, BERNAMA, ha publicado un artículo que conmemora el 29º aniversario del genocidio de Joyalí titulado "Casi tres décadas, una larga espera para la justicia de las víctimas de Joyalí".

Escrito por Rachminakan Ravichandran, el artículo ofrece una visión de la historia del genocidio cometido por los armenios en la noche del 26 de febrero de 1992, y analiza los aspectos sociales y políticos de la tragedia.

"Cada año, cuando el mes de febrero se acerca a su fin, un acontecimiento doloroso de la historia moderna de Azerbaiyán viene a la mente de millones de sus habitantes: la tragedia de Joyalí, a la que el pueblo azerbaiyano nunca faltará, para conmemorar y honrar la memoria de las víctimas de la tragedia ocurrida en la noche del 25 al 26 de febrero de 1992.

Al cumplirse este año el 29º aniversario del sangriento e inolvidable suceso, que muchos describieron como una de las tragedias más horribles de finales del siglo XX, los azerbaiyanos y su diáspora en todo el mundo volverán a honrar la memoria de las víctimas mediante diversos actos.

El dolor es más intenso entre los azerbaiyanos, ya que, a pesar de haber transcurrido casi tres décadas, no enjuiciaron a los responsables de la matanza, y el pueblo sigue exigiendo justicia para las víctimas de Joyalí.

Se preguntan por qué la comunidad internacional aún no ha hecho nada concreto como lo que ha hecho en otros casos similares en todo el mundo para llevar ante la justicia a los responsables de este atroz crimen.

La tragedia de Joyalí se refiere a la matanza de 613 civiles de etnia azerbaiyana en febrero de 1992 en Joyalí, una pequeña ciudad de la región Karabaj. Desde entonces, el gobierno azerbaiyano ha impulsado su causa en el ámbito internacional para que se reconozca la matanza como un acto de genocidio, y hasta ahora se han visto algunos resultados positivos en sus incansables esfuerzos por enviar un mensaje político a los autores de la matanza de que en ningún caso puede prevalecer la cultura de la impunidad.

Según las estadísticas del gobierno de Azerbaiyán, entre las víctimas había 106 mujeres, 63 niños y 70 ancianos. Además, 1.275 personas fueron tomadas como rehenes y otras 150 siguen desaparecidas.

El pueblo y el gobierno de Azerbaiyán creen que la tragedia no habría ocurrido si no fuera por la ocupación armenia de Karabaj, y que la tragedia de Joyalí fue otra consecuencia de esa política de ocupación ilegal, que, según ellos, fue perpetrada por los nacionalistas armenios y sus partidarios contra el pueblo azerbaiyano.

El conflicto entre Azerbaiyán y Armenia comenzó en 1988 -tres años antes de la disolución de la Unión Soviética en 1991- a raíz de las reivindicaciones territoriales de Armenia contra Azerbaiyán.

En 1992 estalló la guerra entre los dos antiguos Estados soviéticos, que dio lugar a la ocupación por parte de Armenia del 20% del territorio internacionalmente reconocido de Azerbaiyán, incluido Alto Karabaj y siete distritos adyacentes.

El Milli Majlis (Parlamento Nacional) de la República de Azerbaiyán dio su valoración política y jurídica a la tragedia de Joyalí en 1994, a iniciativa del líder nacional Heydar Aliyev, tras su regreso al poder. Así, la fecha del 26 de febrero fue declarada "Día del Genocidio de Joyalí" y se transmitió la verdad sobre la tragedia a los países del mundo y a la comunidad internacional.

La campaña internacional "¡Justicia para Joyalí!", iniciada por la vicepresidenta de la Fundación Heydar Aliyev, Leyla Aliyeva, ha desempeñado un papel especial en la transmisión de la verdad sobre la tragedia a la comunidad mundial.

Actualmente, la masacre de Joyalí es reconocida y conmemorada por actos parlamentarios adoptados en numerosos países", señala el artículo.

"El embajador de Azerbaiyán en Malasia, el Prof. Dr. Qaley Allahverdiyev, declaró a Bernama que si la sociedad armenia no lleva a los autores de la tragedia ante la justicia, "Armenia no sólo seguirá arrastrando la pesada carga de este crimen contra la humanidad, sino que también se privará de un estatus de vecindad fiable."

"Subrayó que hoy el conflicto de Alto Karabaj entre Armenia y Azerbaiyán ha pasado a la historia y se ha abierto una nueva y prometedora página en la cooperación de la región del Cáucaso Sur", menciona el artículo.

"Creo que la sociedad armenia debe borrar urgentemente todas las manchas de su pasado, como lo ocurrido en el genocidio de Joyalí, para incorporarse activamente al nuevo proceso y contribuir a la paz y la cooperación", enfatizó Allahverdiyev, que también es decano del Cuerpo Diplomático en Malasia.

"El embajador recalcó que Azerbaiyán y su pueblo seguirán luchando por la justicia para las víctimas de Joyalí con el fin de conseguir el apoyo internacional para que se reconozcan los asesinatos cometidos en Joyalí como un acto de genocidio", dice el artículo.

"Tras la segunda guerra de Karabaj entre Armenia y Azerbaiyán, que estalló el 27 de septiembre de 2020, los dos países vecinos firmaron el 10 de noviembre un acuerdo con mediación rusa para poner fin a los combates y trabajar en pro de una solución global a su prolongado conflicto.

En virtud del acuerdo, que muchos consideran una victoria para Azerbaiyán, Armenia cedió a Azerbaiyán tres de los distritos que ocupaba. Armenia también perdió el control de otros cuatro distritos azerbaiyanos que ocupaba. Todos ellos son distritos adyacentes a Alto Karabaj. La ciudad de Shusha, en Alto Karabaj, también ha vuelto a estar bajo el control de Azerbaiyán", subraya el autor.

 

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