Bloguero sueco descubre la gastronomía de Azerbaiyán – ENTREVISTA
Estocolmo, 6 de abril, AZERTAC
La gastronomía azerbaiyana es una armonía de sabores ricos, especias aromáticas y tradiciones de hospitalidad que se han mantenido durante siglos. Combina influencias culinarias de Oriente y del Cáucaso, creando una cultura gastronómica viva y singular.
El popular bloguero gastronómico sueco Erik Nahlén, cuyo perfil verificado en Instagram es @varldensbastamat (“la comida más deliciosa del mundo”), ha tenido la oportunidad de descubrir esta riqueza. Se ha propuesto como objetivo probar la cocina de 195 países, y Azerbaiyán se convirtió en el número 60 de su ruta gastronómica.
La fundadora y directora de la red de guarderías “Butaland” en Estocolmo, Samira Huseynova, actuó como anfitriona. Junto con su hermana Naila y su hija Aysel, recibió a Erik en su casa y le ofreció una mesa con platos tradicionales. El bloguero degustó dolma de berenjena y plov, uno de los platos principales de la cocina nacional. La velada concluyó con una mesa de té con dulces tradicionales, mermelada de albaricoque y una partida de backgammon.
En conversación con la corresponsal de AZERTAC, Erik compartió sus impresiones sobre la cocina azerbaiyana, mientras que Samira khanim explicó la elección de los platos.

- Erik, probó varios símbolos culinarios de Azerbaiyán en la mesa preparada por Samira khanim. ¿Qué plato le causó mayor impresión y por qué?
- Me encantó la hospitalidad sincera y generosa; es evidente que es una parte importante de la cultura azerbaiyana. Disfruté realmente de todos los platos; la dolma era deliciosa, pero lo que más me sorprendió fue el pollo levengi: no se parece a nada que haya probado en Suecia.
Por cierto, hay muchas similitudes entre la cocina azerbaiyana y la sueca. Ambas son ricas en sabor, pero no excesivamente especiadas. También usamos muchas hierbas frescas. Tenemos un postre similar a la shekerbura llamado mandelkubb (cubo de almendra), aunque nuestra versión no es tan sabrosa ni tan bonita como la azerbaiyana. Y, por supuesto, no puedo dejar de mencionar el aromático té.


-¿Cómo elige a las personas cuya comida prueba?
-Depende principalmente de quién me escriba, de las recomendaciones y de las invitaciones. Suelo visitar a quienes me invitan y transmiten una impresión de amabilidad.
-Antes de conocer la cocina azerbaiyana, ¿tenía alguna idea sobre ella?
-No sabía mucho antes de visitar a Samira y su familia, pero ya había probado cocinas similares y me habían gustado. Creo que la cocina azerbaiyana combina elementos culinarios de países vecinos.

-Samira khanim, ofreció a Erik dolma de berenjena y plov con levengi. ¿Cómo decidió servir estos platos?
-Creo que nuestras dolmas no son solo un plato, sino un concepto culinario que combina distintos sabores y texturas, mostrando nuestro aprecio por los detalles.
En mi opinión, el plov con levengi refleja tradiciones regionales únicas y una combinación de notas dulces y ácidas que también pueden encontrarse en la cocina europea, aunque sigue siendo un plato distinto.
Elegí platos que pudieran sorprender al invitado no solo por su sabor, sino también por su presentación. En este sentido, la dolma de berenjena resulta especialmente vistosa.

-¿Cómo reaccionó el invitado a nuestra cocina?
-La cocina le causó una impresión muy positiva. Le impresionó especialmente la armonía de los sabores. Erik destacó que los platos eran muy ricos y, al mismo tiempo, equilibrados.
Como bloguero gastronómico, prestaba atención a los detalles: la textura, el equilibrio de las especias y la presentación.