¿Dependemos en exceso de internet?
Bakú, 10 de septiembre, AZERTAC
La digitalización es un proceso por el cual objetos físicos y procesos analógicos se convierten a formato digital. Este tipo de transformaciones han sido muy comunes en los últimos tiempos. Nuestra forma de relacionarnos, nuestra forma de interactuar con empresas o administraciones o incluso la forma en la que guardamos nuestros recuerdos se ha digitalizado completamente. Con las presiones energéticas, empiezan a escucharse algunas voces que elevan un cierto grado de preocupación sobre los problemas y vulnerabilidades que este tipo de dependencias pueden generar en entornos con problemas eléctricos, o incluso frente a catástrofes naturales.
El declive del formato analógico
Formatos tradicionales como el correo postal prácticamente han desaparecido de nuestras relaciones personales, hoy en día, todos nos comunicamos mediante medios digitales. Pero, no solo eso, incluso los datos de contactos de nuestros parientes y amigos se conservan en formato digital y es muy raro encontrar quién se aprenda de memoria los datos de contacto de familiares y amigos, todo está en la memoria del teléfono móvil o, peor aún, en la nube.
¿Nos hemos parado a pensar por un momento qué pasaría si durante unos días no tuviéramos electricidad o internet? Muchos de nosotros tendríamos problemas para mantenernos en contacto con familiares y amigos, para realizar nuestro trabajo, trámites en la administración pública, para aquellos con bancos únicamente online, ni siquiera manejar nuestras cuentas…
¿Qué hacemos cuando falla?
Es por ello que ya hay quien se pregunta qué sería necesario para mantenernos conectados en un evento de este tipo, un buen ejemplo es este artículo de ExpressVPN , que nos da una amplia perspectiva que cada quién puede adaptar a sus necesidades.
Pero no solamente nos enfrentamos a la pérdida de conectividad y a la falta de acceso a la nube, nos hemos acostumbrado a guardar datos importantes en formato digital sin una copia física de respaldo. Contratos de servicio, contratos laborales, padrón municipal, datos bancarios, contactos de servicios, incluso nuestros más preciados recuerdos en muchos casos únicamente los conservamos en formato digital.
No confiar solo en la nube
Eventos recientes como el incendio sufrido por uno de los centros de datos de OVH, que afectó tanto a centro de datos como a sus respaldos y provocó pérdidas de datos y de clientes nos deberían poner sobre alerta de los riesgos que corren los datos en la nube, por lo que, aunque confiemos los datos a un proveedor de confianza, debemos tener siempre un respaldo, idealmente en un equipo físico, o bien en otro proveedor digital.
Copias analógicas
Debemos identificar los datos que querríamos conservar en caso de perder nuestros datos digitales y hacer un plan de seguridad analógico que incluya, por ejemplo:
• Anotar datos de cuentas bancarias en papel.
• Guardar copia impresa de contratos importantes.
• Mantener una agenda en papel con datos de contacto de personas cercanas.
• Conservar una copia impresa de aquellas fotos que nos resulten más cercanas.
Este tipo de planes de copias analógicas nos servirán para protegernos en casos de eventos masivos de pérdida de datos o de falta de conexión a internet por largas temporadas.