Desde la cuna del famoso té prensado de China FOTOREPORTAJE
Pekín, 4 de diciembre, AZERTAC
Cuando se habla de té, uno de los primeros países que viene a la mente —si no el primero— es China. El cultivo del té y la cultura asociada a esta bebida tienen una historia milenaria en el país. Actualmente, China no solo es el mayor productor de té del mundo, sino que también aporta entre el 40 y el 45 por ciento de la producción global.
Aunque el té verde constituye la mayor parte de la producción china, en el país están ampliamente extendidas diversas variedades, entre ellas el té negro, blanco, oolong y pu-erh. Entre los tipos tradicionales destaca el qingzhuan, un té prensado y empaquetado en forma de ladrillo. La ciudad de Chibi, en la provincia de Hubei, es considerada la cuna de este té en ladrillo. Gracias a varios siglos de experiencia en la producción y exportación de té, Chibi ha ganado el sobrenombre de “la fuente de la Ruta Eurasiática del Té”.
En la ciudad conviven métodos de producción tradicionales y modernos, lo que ha permitido la formación de un patrimonio cultural único en torno al té. Allí es posible encontrar museos del té, plantas procesadoras, así como numerosas tiendas y casas de té en casi cada esquina.
AZERTAC presenta un fotoreportaje desde Chibi.