El ictus causará 10 millones de muertes anuales hasta 2050
Bakú, 11 de octubre, AZERTAC
El empeoramiento de las consecuencias sanitarias y económicas del ictus entre 2020 y 2050 afectará de forma desproporcionada a los países de ingresos bajos y medios.
Así lo afirma un nuevo informe de la Organización Mundial del Ictus - Comisión de Neurología de The Lancet sobre soluciones pragmáticas para reducir la carga mundial - del ictus, informa AZERTAC.
El número de personas que sufren un ictus, mueren o quedan discapacitadas en todo el mundo casi se ha duplicado en los últimos 30 años. La inmensa mayoría de las personas que han sufrido un ictus viven en países de renta baja y media.
Según Valery L. Feigin, catedrático de la Universidad Tecnológica de Auckland (Nueva Zelanda) y copresidente de la comisión, el ictus se cobra un peaje enorme en la población mundial, causando millones de muertes y discapacidades cada año y costando billones de dólares. Es difícil predecir con exactitud las consecuencias sanitarias y económicas del ictus en las próximas décadas, pero estas estimaciones indican una carga creciente a menos que se tomen medidas urgentes y eficaces, señala Feigin.
Según el informe, el número de muertes por ictus en los países de ingresos bajos y medios aumentará drásticamente, ampliando la brecha con los países de ingresos altos: de 5,7 millones en 2020 a 8,8 millones en 2050.
Asia representó la mayor proporción de muertes por ictus en todo el mundo en 2020 (61% - unos 4,1 millones de muertes), y se prevé que esta proporción aumente a cerca del 69% (unos 6,6 millones de muertes) en 2050. Si no se toman medidas urgentes, las muertes por ictus en el Sudeste Asiático, Asia Oriental y Oceanía podrían aumentar en casi 2 millones, pasando de 3,1 millones en 2020 a 4,9 millones en 2050.
Se prevé que la tasa de mortalidad mundial disminuya un 36% en las personas mayores de 60 años y menos de un 25% en las menores de 60 años. Los autores del informe señalan que el ligero descenso entre los más jóvenes puede deberse al aumento de las tasas de diabetes y obesidad.
Las proyecciones económicas muestran que el coste total del ictus, incluidos los costes directos y la pérdida de ingresos, aumentará de 891.000 millones de dólares en 2017 a 2,31 billones en 2050. Se prevé que gran parte de este impacto económico se produzca en Asia y Àfrica.
Los expertos llaman la atención sobre el hecho de que las causas del ictus se deben a la falta de conocimientos sobre el ictus y sus factores de riesgo, como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, el colesterol alto, la obesidad, la mala alimentación, el comportamiento sedentario y el tabaquismo.
La Comisión recomienda que todos los gobiernos del mundo introduzcan legislación e impuestos sobre los alimentos poco saludables: sal, alcohol, bebidas azucaradas y grasas trans. Estos impuestos reducirían el consumo de estos productos y, por tanto, la carga que suponen los accidentes cerebrovasculares y otras enfermedades no transmisibles importantes.