El periódico peruano escribe sobre el Enero Negro
Bakú, 20 de enero, AZERTAC
El primer periódico digital del Perú, GUIK, escribe sobre la conmemoración del Día de Duelo Nacional de Azerbaiyán en Lima, realizada con motivo del 36.º aniversario de la Tragedia del 20 de Enero. El artículo «AZERBAIYÁN: Embajada de Azerbaiyán en Lima conmemoró “Día de Duelo Nacional”» recuerda los hechos del Enero Negro de 1990, cuando tropas soviéticas reprimieron en Bakú las manifestaciones por la independencia, causando numerosas víctimas, y destaca que esta fecha sigue siendo un símbolo del compromiso del pueblo azerbaiyano con la justicia, la paz y la soberanía nacional.
Asimismo, el texto informa sobre la misa celebrada en la iglesia La Virgen Milagrosa de Miraflores, dedicada a la paz mundial y a la memoria de los mártires de la libertad, así como sobre la participación de representantes diplomáticos, autoridades peruanas y miembros de la comunidad vinculada a Azerbaiyán.
AZERTAC presenta el artículo:
“La Embajada de la República de Azerbaiyán en el Perú conmemoró con una misa el 36 aniversario de la Tragedia del 20 de Enero, fecha de duelo nacional que recuerda a las víctimas de la represión ocurrida en Bakú en 1990.La ceremonia religiosa, dedicada a la paz mundial y en especial al pueblo azerbaiyano, se llevó a cabo en la Iglesia La Virgen Milagrosa de Miraflores y fue presidida por el párroco vicentino Francisco Amésquita, conocido cariñosamente como el padre Paco.En la celebración participaron la encargada de negocios de Azerbaiyán, Gulten Gafgazli-Novruzova, miembros del Cuerpo Diplomático, la congresista Kira Alcarraz, egresados peruanos de universidades azerbaiyanas y amigos de la misión diplomática.
El padre Paco ofreció una reflexión que, más allá de lo religioso, tuvo un marcado sentido humano y universal. Recordó que, según la Biblia, Jesús se presenta como el Cordero de Dios, no como un guerrero ni un emperador, sino como símbolo de sencillez y amor.“Jesús no viene a condenar, sino a destruir todo aquello que oscurece la vida y rompe la comunión. El Cordero de Dios nos invita a ser constructores de la paz y de la libertad. La verdadera paz nace del respeto, del amor y de la justicia. Sin justicia no hay paz”, expresó.
El sacerdote subrayó que la paz no es simplemente ausencia de violencia, sino una convivencia fraterna donde se respete la dignidad humana. Citando al Papa Francisco, recordó que la paz se construye con justicia, diálogo y fraternidad.“Cuando un miembro del cuerpo sufre, todo el cuerpo sufre. Por eso hoy oramos por Azerbaiyán, por sus mártires de la libertad, y por todos los pueblos que buscan independencia y justicia. Jesús es el Cordero que nos enseña a vivir en fraternidad y esperanza”, añadió.La homilía culminó con un llamado a ser hombres y mujeres de paz, capaces de defender la libertad y la dignidad de los pueblos, resaltando que la enseñanza bíblica sobre la paz sigue siendo vigente como guía ética y social.”