FAO: “Reducir el desperdicio de alimentos es fácil”
Bakú, 11 de agosto, AZERTAC
"A medida que crezca la población mundial, también lo hará la demanda de alimentos. Para tratar de alimentar a la creciente población, la producción agrícola ha aumentado a nivel mundial en casi un 300 por ciento en los últimos 50 años", informa AZERTAC según el sitio web oficial de la FAO.
Al mismo tiempo, según los últimos datos publicados por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en su informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2023, se calcula que una media de 735 millones de personas padecen hambre o malnutrición en el mundo, y una gran cantidad de alimentos comestibles se pierden o desperdician.
Los alimentos se pierden y desperdician a lo largo de toda la cadena de valor alimentaria: desde la producción, pasando por la manipulación, el transporte, el almacenamiento y la distribución, hasta llegar al consumo. Los hábitos domésticos son responsables de casi 570 millones de toneladas de alimentos desperdiciados cada año en todo el mundo, según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. En términos personales, cada uno de nosotros desperdicia una media de 74 kg de alimentos al año.
A pesar de las campañas para concienciar y educar a la población sobre el problema y los esfuerzos para atajarlo, los volúmenes de alimentos desechados en los hogares siguen siendo elevados.
Para empoderarlos, la FAO diseñó una guía práctica para los consumidores, que proporciona consejos y recomendaciones fáciles de poner en práctica para evitar el desperdicio de alimentos. La guía ayuda a todos a lo largo del trayecto que va desde la compra hasta el consumo de alimentos.
"Las causas de este desperdicio de alimentos son múltiples, incluyendo factores individuales, sociales y de la sociedad. Por ello, frenar el desperdicio de alimentos requiere medidas a diferentes niveles y la acción conjunta y coordinada de las empresas alimentarias y los responsables políticos", aseguró Robert van Otterdijk, Oficial de Agroindustria de la FAO. "Sin embargo, aunque mejorar las infraestructuras y los marcos políticos y normativos es fundamental, estas medidas sólo funcionarán si los consumidores se implican a su nivel y se comprometen a cambiar sus pautas".
Es decir, deben existir políticas informadas, prácticas sólidas de la industria alimentaria y estrategias de marketing, y acceso a opciones sostenibles para crear la oportunidad de que las personas tomen decisiones adecuadas relacionadas con la alimentación. Además, el cambio de modelo de consumo intensivo en recursos requiere motivar a la gente para que reconsidere sus hábitos cotidianos, así como conocimientos y habilidades para hacerlo.
Se empieza por comprender el problema. Para ello, la FAO invita a los consumidores a llevar un diario de desperdicio de alimentos durante una semana, que también se incluye en la guía. El diario ayudará a evaluar la cantidad de alimentos desperdiciados y las razones que hay detrás. Después, las recomendaciones son tan sencillas como revisar el frigorífico y la despensa y hacer una lista de la compra antes de adquirir alimentos para evitar compras impulsivas o comprar más alimentos de los necesarios. Cuando se compran alimentos perecederos rebajados, como frutas, verduras y ensaladas, comprar menos alimentos frescos con más frecuencia es una forma fácil de evitar el desperdicio de comida en casa.
La confusión sobre las fechas de consumo preferente y caducidad es una de las principales causas de desperdicio de alimentos en los hogares. La guía también explica las diferentes fechas de caducidad de los alimentos. Los alimentos pueden seguir siendo aptos para el consumo después de la fecha de caducidad, mientras que la fecha de consumo preferente indica cuándo ya no es seguro consumirlos.