Filipinas primer país en cerrar mercado bursátil por Covid-19
Bakú, 17 de marzo, AZERTAC
Filipinas suspendió hoy por tiempo indefinido las actividades bursátiles, con lo que se convirtió en el primer país en incluir esa medida entre las dirigidas a contener la propagación del nuevo coronavirus, reporta AZERTAC alegándose a Prensa Latina.
Por la misma razón, desde mañana estarán paralizadas las transacciones monetarias y de bonos, informaron autoridades bancarias y del gobierno.
Tales medidas, explicaron, son necesarias para garantizar la seguridad de los trabajadores y comerciantes en medio de la propagación del COVID-19.
Filipinas es el país del sudeste asiático con más fallecimientos a causa del virus (12) y el quinto con más casos positivos (142). Se teme, empero, que el número de contagiados sea mayor porque la escasez de medios de diagnóstico impide dar ese tipo asistencia a toda la población.
La decisión de cerrar las actividades bursátiles se tomó luego que algunos mercados financieros suspendieron o cancelaron sus operaciones a causa de la caída significativa de los índices claves.
El índice de referencia de la bolsa local cayó ocho por ciento el lunes y 20 por ciento en lo que va del mes, el mayor decrecimiento desde 2008.
Paralelamente, el ministro de Finanzas, Carlos Domínguez, anunció un plan de respaldo financiero por más de 500 millones de dólares para contener la enfermedad y prestar asistencia a los sectores más afectados.
Ayer, la cuarentena vigente en Manila desde el jueves de la semana pasada, fue ampliada a toda la isla de Luzón, la más poblada del archipiélago, para frenar la transmisión del mal.
Tomada por el presidente Rodrigo Duterte, la decisión de declarar a Luzón bajo 'cuarentena comunitaria reforzada' obliga a los ciudadanos a permanecer en casa salvo para ir al trabajo, hacer compras y cubrir otras necesidades básicas.
En la isla -57 millones de habitantes- imperará un toque de queda desde las 20:00 a las 5:00 horas en el que ninguna razón se podrá salir de las casas.
La medida también implica una mayor presencia del Ejército y de la Policía Nacional en las calles para asegurar la estricta observancia de las regulaciones, que cuando menos estarán vigentes durante un mes.
Algunos miembros del gabinete son partidarios del cierre total de la Gran Manila (el núcleo urbano de la capital, unos 13 millones de habitantes), pero a Duterte le parece prematuro porque ello comportaría cerrar todos los comercios, suspender todas las clases y cerrar los centros de trabajo.