Julio Cordano: “Las ciudades son la principal plataforma en la lucha contra la contaminación por plásticos”
Bakú, 20 de mayo, AZERTAC
Los efectos del consumo no sostenible y de la generación de residuos son cada vez más visibles en el entorno urbano. Al mismo tiempo, precisamente las ciudades son espacios que ofrecen importantes oportunidades para la implementación de soluciones de economía circular. Los entornos urbanos pueden desempeñar el papel de plataformas clave para la aplicación de este tipo de soluciones.
Según informa AZERTAC, así lo afirmó en un videomensaje Julio Cordano, director de Medio Ambiente, Cambio Climático y Océanos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile y presidente del proceso de negociación del acuerdo internacional sobre contaminación por plásticos durante el evento titulado “Lucha contra la contaminación por plásticos: promoción de ciudades habitables y de la economía circular”, organizado por el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales en el marco de la 13.ª sesión del Foro Urbano Mundial.
Al señalar que el consumo de plástico se concentra principalmente en las ciudades, Julio Cordano destacó que los compromisos de los gobiernos locales, el desarrollo de estándares industriales, la mejora del comportamiento de los consumidores y el perfeccionamiento de los sistemas de recolección y gestión de residuos son ejemplos de cómo el entorno urbano y la gobernanza pueden ofrecer soluciones positivas e impulsar la cooperación internacional.
“Esta realidad vuelve a subrayar la importancia de la labor del Comité Intergubernamental, al que se le ha otorgado el mandato de elaborar un instrumento internacional jurídicamente vinculante sobre la contaminación por plásticos.
La contaminación por plásticos es uno de los problemas ambientales más importantes de nuestra época. Este problema afecta a los ecosistemas, las economías y las comunidades en todas las regiones del mundo, incluido el entorno urbano. La solución de este problema requiere enfoques eficaces y equilibrados que tengan en cuenta las condiciones y capacidades de los distintos países. Precisamente esta realidad determina la esencia del trabajo futuro y debe seguir siendo la principal orientación en el proceso de elaboración de un instrumento jurídico internacional sobre la contaminación por plásticos.
De cara al futuro, es importante que sigamos construyendo sobre los logros alcanzados en los últimos años.
Debemos esforzarnos por comprender mejor las posiciones de los demás, identificar puntos de acercamiento y continuar el diálogo constructivo sobre las cuestiones en las que existen desacuerdos. Estoy convencido de que, mediante una acción constante y orientada a objetivos, podremos fortalecer nuestros esfuerzos comunes y crear condiciones favorables para que este proceso concluya con resultados exitosos y sustanciales”.