Presidente de GIA Longevity: “Los riesgos climáticos representan una amenaza mayor para los grupos vulnerables”
Bakú, 20 de mayo, AZERTAC
Los grupos vulnerables que viven en las ciudades, incluidos los residentes de asentamientos informales, las personas con discapacidad y las personas mayores con necesidades especiales de salud, deben mantenerse constantemente en el centro de atención en relación con el suministro de agua.
Según informa AZERTAC, esta opinión fue expresada por Luis Gallegos, presidente de GIA Longevity, durante su intervención en el evento titulado “Ciudades inteligentes con gestión hídrica: fortalecimiento de la resiliencia urbana mediante el desarrollo de capacidades”, celebrado en el marco de la 13.ª sesión del Foro Urbano Mundial.
Señaló que las innovaciones digitales que configuran la gestión inteligente del agua, como la detección de fugas mediante inteligencia artificial, los sistemas de sensores y el monitoreo en tiempo real, deben desarrollarse teniendo en cuenta los principios de accesibilidad. Según Luis Gallegos, las ventajas de estas tecnologías no deben estar disponibles únicamente para las personas con acceso a sistemas digitales, mayores recursos económicos y alta movilidad, sino para todos los sectores de la sociedad.
“La participación pública y los enfoques de cocreación en la toma de decisiones relacionadas con la gestión del agua también deben incluir a las personas con discapacidad, a los adultos mayores y a otros grupos vulnerables. La gestión inclusiva del agua es tanto más justa como más eficaz, porque este enfoque refleja las necesidades reales de las personas y las diversas condiciones de vida”, afirmó.
Luis Gallegos subrayó que los riesgos derivados del cambio climático incrementan aún más la relevancia de esta cuestión. Indicó que, durante las inundaciones, las personas con discapacidad y los adultos mayores enfrentan dificultades mucho más graves en los procesos de evacuación. Asimismo, cuando se producen problemas de abastecimiento debido a las sequías, son precisamente los grupos vulnerables quienes sufren los primeros y más severos impactos.
“Por esta razón, las ‘ciudades inteligentes con gestión hídrica’ deben ser espacios que tengan en cuenta todo el espectro de la diversidad humana. En las soluciones basadas en la naturaleza, el diseño urbano resiliente y los mecanismos integrados de gestión urbana del agua, debe prestarse especial atención a las necesidades de las personas con discapacidad y de los adultos mayores. Los mecanismos de financiación climática también deben considerar necesariamente este aspecto”, añadió.