¿Qué ocurre cuando no dormimos suficiente?
Bakú, 26 de diciembre, AZERTAC
No dormir lo suficiente puede reducir el deseo sexual, debilitar el sistema inmunitario, causar problemas de pensamiento y provocar un aumento de peso.
Cuando no se duerme lo suficiente, también puede aumentar el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, diabetes etc.
La falta de sueño puede mermar la capacidad del organismo para combatir las enfermedades. Esto hace que sea más fácil enfermar.
Los investigadores han descubierto incluso una relación recíproca entre el sueño y el sistema inmunitario. Si nos ponemos enfermos y no hemos dormido lo suficiente, es posible que perdamos más horas de sueño mientras nuestro cuerpo lucha contra los virus.
Se ha demostrado que tanto las horas de sueño cortas (menos de 5 horas por noche) como las largas (9 o más horas por noche) tienen un impacto negativo en la salud del corazón.
En concreto, las probabilidades de desarrollar una cardiopatía coronaria o sufrir un ictus aumentan considerablemente con menos horas de sueño.
La falta de sueño se asocia a mayores tasas de cáncer de mama, cáncer colorrectal y cáncer de próstata. Los trabajadores en turnos nocturnos pueden llevarse la peor parte de esta carga.
Incluso la falta de una noche de sueño puede provocar problemas importantes de cognición (pensamiento).
En un estudio publicado por Experimental Brain Research, se encomendó una tarea a un grupo de 18 hombres. La primera tarea se completó tras una noche completa de sueño. La siguiente tarea se completó después de saltarse una noche de sueño.
Según informa AZERTAC, las funciones cerebrales como la memoria, la toma de decisiones, el razonamiento y la resolución de problemas empeoran, junto con el tiempo de reacción y el estado de alerta.
La falta de sueño no sólo puede hacerte más olvidadizo, sino que cada vez hay más estudios que indican que el sueño influye en el aprendizaje y la memoria.
Los investigadores sugieren que el sueño es fundamental para el proceso de consolidación de lo que aprendemos en el cerebro. En otras palabras, necesitamos un descanso adecuado para asimilar la nueva información y memorizarla.
Las personas que no duermen lo suficiente (o que duermen demasiado) aumentan el riesgo de desarrollar diabetes de la edad adulta.
Los investigadores examinaron 10 estudios distintos centrados en el sueño y la diabetes. Sus conclusiones revelaron que entre 7 y 8 horas de descanso es el intervalo óptimo para evitar problemas de insulina que podrían derivar en diabetes. Si todos estos riesgos para la salud no le convencen para dormir más, hágalo por su apariencia.
En un estudio, se evaluó a un grupo de personas de entre 30 y 50 años en función de sus hábitos de sueño y el estado de su piel. Los resultados revelaron que los que dormían poco tenían más líneas finas, arrugas, un color de piel desigual y una marcada flacidez cutánea.
Los que dormían poco también estaban más insatisfechos con su aspecto que los que dormían bien.