Respeto y preservación del legado alemán en Goygol, Azerbaiyán
Bakú, 30 de octubre, AZERTAC
Goygol, uno de los rincones más pintorescos de Azerbaiyán, refleja un legado alemán en el corazón del Cáucaso y ha sido históricamente una ciudad multicultural. Durante muchos años, representantes de distintas nacionalidades convivieron en un ambiente de amistad y solidaridad, compartiendo tanto alegrías como dificultades. Los mayores de la ciudad aún recuerdan con cariño esa convivencia y animan a las nuevas generaciones a conservar ese espíritu de fraternidad.
Al ingresar a Goygol, lo primero que llama la atención son las casas alineadas con esmero, con un estilo arquitectónico poco común en Azerbaiyán. Estas viviendas fueron construidas hace más de 200 años por los colonos alemanes, que levantaron unas 600 casas distribuidas en seis calles. Las calles arboladas están flanqueadas por casas de diseño tradicional alemán, con techos a dos aguas y fachadas ornamentadas. Los balcones y muros de madera confieren al lugar una belleza particular. Entre los edificios más emblemáticos destaca la Iglesia de San Juan, erigida entre 1854 y 1857, primer templo luterano de Azerbaiyán, que fue centro espiritual y comunitario de los colonos.
Con el paso del tiempo, muchas de esas casas se deterioraron, por lo que fue necesario emprender trabajos de restauración con apoyo estatal. Durante las obras se conservaron tanto los elementos arquitectónicos originales como su estilo histórico.
A finales del siglo XIX, Helenendorf se consolidó como un centro vinícola de relevancia, con familias como los Forer y los Hummel que fundaron bodegas cuyas exportaciones alcanzaban el Imperio ruso y varios países europeos. La bodega establecida en 1860 por los hermanos Forer pasó en 1870 a denominarse “Christopher Forer e Hijos”, y en 1892 el fundador cedió su negocio a sus cuatro hijos, que continuaron bajo el nombre “Hermanos Forer”. Este legado perdura hoy en la Bodega Goygol, que mantiene viva la tradición vinícola de aquellos primeros colonos.
Los hermanos también impulsaron el desarrollo industrial: construyeron una fábrica de cerveza, un molino hidráulico de cuatro pisos en 1890 cerca del río Ganyá, y en 1903 instalaron una conducción de agua de 13 km desde los manantiales situados entre los pueblos de Koshku y Uchbulag. En 1911 edificaron la primera central hidroeléctrica de Azerbaiyán, iniciando así la industrialización de la región. Posteriormente se abrieron fábricas de cerámica y ladrillos. Este progreso se interrumpió en 1941, cuando las familias alemanas fueron deportadas a Kazajistán por orden de Stalin debido a la guerra.
A pesar de su partida forzosa, el legado histórico y cultural alemán se preserva hasta hoy. Los habitantes de Goygol, fieles a las tradiciones de multiculturalismo y tolerancia, no solo conservaron viviendas y monumentos, sino que también los restauraron. Un ejemplo destacado es la iglesia luterana de 1854, que tras su restauración funciona como museo de historia local con más de dos mil piezas en exhibición. Cabe recordar que los alemanes habían fundado en 1927 el Museo de Historia Local de Helenendorf, destruido tras las deportaciones.
Actualmente, Goygol alberga varios museos históricos, incluido el Museo de Historia Local, ubicado en la mansión de un empresario alemán. Allí se conservan documentos y fotografías sobre el asentamiento alemán en el Cáucaso Sur, así como objetos de su vida cotidiana, costumbres y tradiciones.
Los vecinos recuerdan que los alemanes mantenían relaciones cordiales con la población local; los niños crecían juntos y aprendían mutuamente sus idiomas.
Entre los edificios más destacados se encuentra la conocida “Casa de Viktor”, propiedad de Viktor Klein, el último alemán residente en Goygol. La vivienda alberga objetos de la vida doméstica alemana, incluido un piano centenario que Viktor utilizaba para interpretar canciones tradicionales. Tras su fallecimiento en 2007, la casa permaneció deshabitada. Recientemente, las autoridades iniciaron su restauración integral, y una vez concluida, se convertirá en museo, conservando todos los objetos originales.
A principios del siglo XX, los alemanes de Helenendorf también sufrieron la violencia de los nacionalistas armenios. Entre 1905 y 1907, miembros del partido Dashnaktsutyun exigieron tributos a los alemanes de Ganyá; los hermanos Forer se negaron y fueron asesinados.
Recientemente, se descubrieron en el centro del distrito bodegas subterráneas, conocidas como “la ciudad subterránea”, construidas en 1854, con 1.380 m² y siete salas, equipadas con sistema de ventilación, ascensores eléctricos y mecánicos, y bóvedas de hasta 5,3 metros de altura. En su interior se hallaron barriles de roble y herramientas de fabricación. Tras retirar desechos e instalar iluminación, la “ciudad subterránea” se está restaurando y se incorporará a la ruta turística del distrito.
Hoy, la mayoría de los turistas extranjeros que visitan Goygol son alemanes, quienes recorren casas, cementerios y museos vinculados a sus antepasados. La recién descubierta “ciudad subterránea” será, sin duda, otro lugar de visita obligada.