Ritual olvidado de Novruz: los martes falsos y verdaderos
Bakú, 17 de febrero, AZERTAC
Una parte inseparable de la festividad de Novruz es la celebración de los martes previos a la fiesta, que constituyen un ritual complejo compuesto por varias etapas. Tradicionalmente, estos martes se dividen en «falsos» y «verdaderos», reflejando una profunda concepción dualista arraigada en la cosmovisión popular.
En declaraciones a AZERTAC, el doctor en Ciencias Filológicas y profesor asociado Shakir Albaliyev explicó que el modelo tradicional de interpretación del mundo se fundamenta en la unidad de los opuestos: arriba y abajo, blanco y negro, mentira y verdad. Estos contrarios, aunque se niegan mutuamente, también se complementan y se convierten en el motor de la vida.
Según el académico, Novruz representa la expresión ritual de la visión filosófico-mitológica del pueblo sobre la naturaleza y el universo. La división de los martes en falsos y verdaderos simboliza las leyes dialécticas de la existencia. Los martes falsos marcan una etapa de transición, cuando la naturaleza aún no ha alcanzado la estabilidad; los martes verdaderos, en cambio, simbolizan el despertar definitivo y la renovación de la energía vital. Esta secuencia expresa el surgimiento del orden tras el caos y la transición de lo viejo a lo nuevo.
El profesor subrayó que en las últimas décadas el rápido avance científico-técnico, los procesos de globalización y las conmociones morales y sociales han influido considerablemente en la cultura ritual tradicional. En particular, las guerras injustas y el desplazamiento forzado de la población de sus tierras natales han dificultado la preservación y práctica de estos rituales con el entusiasmo de antaño.
Como consecuencia, algunos elementos formados a lo largo de siglos se han perdido o se conservan en forma simplificada. La desaparición paulatina del concepto de los martes falsos y verdaderos de la memoria colectiva es un ejemplo claro de este proceso. No obstante, esta división no constituye solo un detalle folclórico, sino un componente esencial del tiempo cósmico en la tradición popular y de la comprensión de la relación entre el ser humano y la naturaleza.
En opinión del científico, la reintroducción de estos elementos rituales en el discurso académico y social permitiría revelar con mayor profundidad el contenido filosófico de Novruz.
Según explicó, el concepto del martes falso se está olvidando gradualmente en la actualidad: «Los folcloristas señalaban que existían tres martes falsos y tres verdaderos. En Karabaj, donde el folclore se conservó especialmente bien hasta 1993, antes de la tragedia del desplazamiento forzoso, recuerdo claramente que antes de los cuatro últimos martes previos a la fiesta se celebraba un martes falso».
Albaliyev añadió que, conforme a su denominación, en ese martes se encendía una hoguera simbólica o “falsa”. Los vecinos se reunían alrededor del fuego, bromeaban y conversaban, creando un ambiente festivo en espera de los martes verdaderos. En esencia, este ritual servía como señal preparatoria para la celebración principal.
Como expresa el proverbio popular: «Donde hay humo, hay calor», las personas, incluso de forma simbólica, creaban una atmósfera de alegría y optimismo, preparándose psicológica y espiritualmente para la gran fiesta.