Grupo de Iniciativa de Bakú lleva a la agenda internacional la discriminación de castas en la India
Bakú, 29 de mayo, AZERTAC
Una de las manifestaciones más graves de las desigualdades sociales en la sociedad india es la profunda y persistente discriminación generada por el sistema de castas. Uno de los grupos más afectados por este sistema es la comunidad dalit, históricamente conocida como los “intocables”. Durante siglos, los dalits han sido marginados de la vida social de la India, sufriendo desigualdad y violencia. Su acceso a fuentes de agua, la entrada a templos religiosos y el uso de espacios compartidos con personas pertenecientes a castas superiores han estado restringidos. La palabra “dalit” significa “oprimido” o “marginado” y refleja la injusticia histórica que esta comunidad ha enfrentado dentro de la sociedad india.
Según informa AZERTAC, así lo señala un comunicado difundido por el Grupo de Iniciativa de Bakú.
En el comunicado se indica que la comunidad dalit no profesa una única religión. Entre sus miembros hay personas que practican el hinduismo, el budismo, el cristianismo, el sijismo y el islam. Asimismo, en el pensamiento sociopolítico dalit ocupa un lugar especial el legado de B. R. Ambedkar, quien se opuso al sistema de castas y convirtió los ideales de igualdad, dignidad humana y justicia social en uno de los pilares fundamentales del movimiento dalit.
Aunque la India se presenta oficialmente como un Estado democrático y secular, la persistencia de la discriminación basada en las castas sigue siendo considerada un grave problema de derechos humanos. Si bien la legislación india prohíbe este tipo de discriminación, el hecho de que los dalits continúen enfrentando exclusión social, dificultades económicas y violencia en su vida cotidiana demuestra que los mecanismos jurídicos existentes no garantizan plenamente la protección de sus derechos. En este sentido, la raíz del problema no se encuentra únicamente en las tradiciones históricas vinculadas al sistema de castas, sino también en la falta de medidas suficientes y efectivas por parte del Gobierno de la India para erradicarlo en la práctica.
“Las principales exigencias de los dalits incluyen la eliminación de la discriminación basada en las castas, el fin de la violencia y de la impunidad, la creación de igualdad de oportunidades en la educación y el empleo, una mayor accesibilidad a la tierra y a los recursos económicos, el aumento de la representación política y la garantía de condiciones de vida seguras e igualitarias basadas en la dignidad humana.
Los dalits representan aproximadamente entre el 16 y el 17 por ciento de la población de la India, es decir, cerca de 200 millones de personas. A pesar de ello, continúan siendo uno de los grupos social y económicamente más marginados del país. La comunidad dalit sigue enfrentando importantes obstáculos en ámbitos como la educación, el empleo, el acceso a los servicios sociales, la seguridad pública, las oportunidades económicas y la representación política.
Según estadísticas oficiales, solo en 2016 se registraron más de 40.000 delitos cometidos contra personas pertenecientes a castas inferiores. Asimismo, la muerte de ocho personas durante las protestas masivas protagonizadas por dalits en 2018 demuestra que el problema no se limita únicamente a la discriminación social, sino que también constituye una crisis de violencia y seguridad. Estos hechos ponen de manifiesto que la discriminación basada en las castas en la India no consiste en casos aislados, sino que representa un problema sistémico y generalizado”, señala el comunicado.
De acuerdo con la información proporcionada por el Grupo de Iniciativa de Bakú, la cuestión de los dalits también ha sido objeto de debate a nivel internacional. El Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de las Naciones Unidas ha considerado la discriminación basada en las castas y en el estatus hereditario como una cuestión de derechos humanos dentro del concepto de “discriminación basada en el origen”. Además, los defensores de los derechos de los dalits llevaron a cabo una activa campaña durante la Conferencia Mundial contra el Racismo y la Discriminación celebrada en 2001 en Durban, Sudáfrica, para incorporar la discriminación basada en las castas a la agenda internacional. El Parlamento Europeo también adoptó una resolución específica sobre esta cuestión, subrayando la importancia de tener en cuenta este problema en las políticas internacionales de derechos humanos.
Entre las principales organizaciones que trabajan en el extranjero en defensa de los derechos de los dalits figuran International Dalit Solidarity Network, Equality Labs, International Commission for Dalit Rights, Ambedkar International Center y Dalit Solidarity Network UK. Estas organizaciones desarrollan actividades destinadas al reconocimiento internacional de la discriminación basada en las castas, la protección de los derechos de los dalits y la sensibilización dentro de las comunidades de la diáspora.
El Grupo de Iniciativa de Bakú mantiene una estrecha cooperación con la comunidad dalit y concede especial importancia a una mayor visibilidad internacional de la discriminación basada en las castas. En un futuro próximo está prevista una visita a Azerbaiyán de representantes de la comunidad dalit. Esta cooperación reviste una gran importancia para dar a conocer a la comunidad internacional los problemas que enfrentan las comunidades víctimas de discriminación sistémica en la India y para que la voz de los dalits sea escuchada con mayor claridad en las plataformas internacionales.