Ecuador: Ciudad de Quito
Bakú, 3 de noviembre, AZERTAC
Quito, la capital de Ecuador, fue fundada en el siglo XVI sobre las ruinas de una ciudad inca y se encuentra a 2.850 m de altitud. A pesar del terremoto de 1917, la ciudad tiene el centro histórico mejor conservado y menos alterado de América Latina. Los monasterios de San Francisco y Santo Domingo, y la iglesia y el colegio jesuita de la Compañía, con sus ricos interiores, son puros ejemplos de la "escuela barroca de Quito", que es una fusión de arte español, italiano, morisco, flamenco e indígena.
Aislada en los Andes a 2.818 m. de altitud, la ciudad de Quito se extiende a lo largo de las laderas del volcán Pichincha y está delimitada por las colinas del Panecillo y el Ichimbia. Fundada por los españoles en 1534, sobre las ruinas de una ciudad inca, Quito posee con orgullo uno de los centros históricos más extensos y mejor conservados de la América española.
Según el web sitio de la UNESCO, la ciudad ofrece un notable ejemplo de la Escuela Quitena, que aúna las tradiciones artísticas indígena y europea y que tiene fama de ser la mayor aportación de la América española al arte universal. El apogeo de este arte está representado por verdaderas ciudadelas espirituales, entre las que se encuentran San Francisco, San Domingo, San Agustín, La Compana, La Merced, el Santuario de Guapulco y la Recoleta de San Diego, por nombrar sólo las principales. Estos son reconocidos no sólo por su valor artístico desde el punto de vista arquitectónico sino también por sus elementos decorativos (retablos, pinturas, esculturas).
La ciudad de Quito forma un conjunto armónico donde la naturaleza y el hombre se unen para crear una obra única y trascendental. Los colonizadores supieron adaptar su sensibilidad artística a la realidad que les rodeaba, construyendo su arquitectura en un entorno topográfico muy complejo. A pesar de ello, los arquitectos fueron capaces de conferir una armonía estilística y volumétrica al conjunto. Los recorridos urbanos se basan en el plano original e incluyen plazas centrales y secundarias, así como calles con forma de tablero de ajedrez, y están alineados con los puntos cardinales. En el centro de la ciudad hay conventos e iglesias, así como casas (de 1 o 2 plantas con uno o varios patios), generalmente construidas con ladrillos de tierra y recubiertas de estuco, que combinan lo monumental con lo sencillo y austero.
La ciudad de Quito, cuna de las culturas precolombinas y testigo importante de la colonización española mantiene, por el momento, la unidad y la armonía en su estructura urbana a pesar de siglos de desarrollo urbanístico.
Elevada al título de capital de la Audiencia de Quito, asumió la dirección política y el control patronal sobre las villas y pueblos. Es la máxima representación del paso hacia la formación del desarrollo socioeconómico, creador de una verdadera idiosincrasia nacional expresada a través de su singular patrimonio material e inmaterial.
La influencia de la escuela barroca de Quito (Escuela Quitena) fue reconocida en el ámbito cultural, especialmente en el arte -arquitectura, escultura y pintura- en todas las ciudades de la Audencia, e incluso en las de la Audencia vecina.
Quito forma un sui generis armonioso donde la acción del hombre y la naturaleza se unen, para crear una obra única y trascendental en su género.
La gran mayoría de los atributos en los que se basa el Valor Universal Excepcional de la Ciudad de Quito están presentes e intactos. El Centro Histórico de Quito ha conservado su configuración original, habiéndose construido nuevas edificaciones fuera del centro colonial. En efecto, basándose en el primer plano de Quito diseñado en 1734 por Dionisio Alcedo y Herrera, se observa que el plano original de las calles, las manzanas de casas y las plazas -salvo raras excepciones- es el mismo que se puede ver en la actualidad.
A pesar de los numerosos terremotos que la han afectado a lo largo de la historia, la ciudad conserva el centro histórico menos modificado de toda América Latina gracias a la acción concertada de las autoridades municipales del Distrito Metropolitano de Quito y del gobierno ecuatoriano.
En general, el plan urbano y su integración en el paisaje pueden considerarse totalmente auténticos porque la forma genérica original se ha mantenido inalterada y la Plaza Mayor se ha desarrollado orgánicamente con muy pocos cambios.
La conservación de los oficios tradicionales, los aportes de los artesanos poseedores de antiguos conocimientos y el uso de materiales locales (piedra, cal, barro y madera) permiten mantener las características significativas de los diferentes componentes arquitectónicos y sus elementos decorativos.
En el ámbito legal, los aspectos relativos a la protección y salvaguarda del patrimonio cultural están contemplados en la Constitución del Estado, en la Ley y Reglamento de Patrimonio Cultural, en el Código de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COTAD) y en la Ley de Cultura que está pendiente de aprobación. El Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) delega en los gobiernos locales competencias como la protección y salvaguarda del patrimonio cultural, reservándose el derecho de control.
Los instrumentos de gestión con los que cuenta el Municipio del Distrito Metropolitano de Quito son el Plan Territorial de Desarrollo Urbano, el plan especial del Centro Histórico de Quito y los planes operativos anuales.
Estos instrumentos de gestión son planificados por la Secretaría de Territorio y Vivienda, mientras que su ejecución es responsabilidad del Municipio Metropolitano a través de la Secretaría de Cultura del Municipio, el Instituto Metropolitano de Cultura (antiguo Fondo de Salvaguardia del Patrimonio Cultural), el Centro Zonal de Administración, la Empresa Municipal de Desarrollo y la Comisión de Zonas Históricas, que es el órgano legislador del Centro Histórico de Quito.
La zona de amortiguamiento del Centro Histórico así como su zona monumental comparten la misma legislación que se aplica tanto a la conservación como a la gestión del bien. Estas dos zonas están claramente señalizadas y cuentan con medidas de protección específicas. Las medidas desarrolladas para contrarrestar las amenazas y los riesgos que afectan al sitio (terremotos, erupciones volcánicas, problemas de aparcamiento y tráfico en la zona histórica, etc.) están contempladas en el Plan Territorial de Desarrollo Urbano y en el Plan Especial del Centro Histórico de Quito. El Programa de Drenaje Ambiental tiene como objetivo mitigar los deslizamientos de tierra y controlar la erosión causada por el agua de lluvia, especialmente durante el invierno. La revisión y aplicación del sistema de colectores para el centro histórico ha disminuido los riesgos causados por una erupción del volcán Pichincha y el desbordamiento de las fuentes de agua existentes. La delimitación de las zonas de construcción permitidas y el control de las construcciones ilegales en las laderas del volcán Pichincha pretenden disminuir los riesgos para el centro histórico y su población. La revisión del sistema de transporte y tráfico en el Distrito Metropolitano de Quito ha llevado a la introducción de medidas para disminuir los impactos negativos en el centro histórico: restricción del número de líneas de transporte público; instalación de un programa de calles peatonales y corredores para bicicletas, creación de áreas de estacionamiento en zonas estratégicas del centro histórico.
También hay que destacar la importancia de medidas como el control de usos y actividades dentro del centro histórico, la revitalización de los espacios públicos que, en 2003, contribuyeron en gran medida a la conservación del lugar y a la mejora de la calidad de vida de sus habitantes.