Ministro de Asuntos Exteriores de China: “El diálogo entre civilizaciones es un puente de amistad”
Bakú, 10 de junio, AZERTAC
El 10 de junio de este año celebramos por primera vez el Día Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones, instituido por las Naciones Unidas. Me complace celebrar este día tan especial junto con amigos de todo el mundo.
Según informa AZERTAC, así lo declaró el miembro del Politburó del Comité Central del Partido Comunista y ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, en un mensaje de vídeo durante un acto temático dedicado a la celebración del primer Día Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones en la embajada de la República Popular China en Azerbaiyán.
"En el mundo actual hay más de 200 países y regiones, más de 2500 pueblos. En el proceso de producción y vida, los pueblos han creado civilizaciones brillantes y únicas. Se desarrollan en paralelo y se enriquecen mutuamente, haciendo que nuestra “aldea global” sea diversa, dinámica y llena de vitalidad, y que toda la humanidad sea una comunidad indivisible con un destino común. Ante cambios sin precedentes, nunca vistos en cien años, el valor de la civilización se manifiesta como nunca antes, la interacción entre civilizaciones se vuelve especialmente importante y el diálogo entre ellas, oportuno y necesario.
El año pasado, con el apoyo unánime de todos los Estados miembros, la 78.ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución propuesta por 83 países, entre ellos China y otros Estados, sobre la instauración del Día Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones, que se celebra cada año el 10 de junio. Esto refleja el deseo común de los pueblos del mundo de entablar un diálogo entre civilizaciones y promover el progreso de la humanidad”, señaló Wang Yi.
El ministro de Asuntos Exteriores afirmó que el diálogo entre civilizaciones es un puente hacia la paz: «En el 80.º aniversario de la victoria en la Segunda Guerra Mundial y de la fundación de la ONU, la paz sigue siendo el objetivo común de todos los pueblos. El diálogo entre civilizaciones ayuda a eliminar las diferencias, superar los prejuicios, reforzar la confianza y garantizar la seguridad común. El diálogo entre civilizaciones es el motor del desarrollo. En la antigüedad, la Gran Ruta de la Seda conectaba Oriente y Occidente, contribuyendo al progreso de la sociedad humana. Hoy, en la era de la globalización, el diálogo entre civilizaciones y el intercambio de ideas y tecnologías estimulan el desarrollo común de los países y el avance conjunto hacia la modernización del mundo.
El diálogo entre civilizaciones es un puente de amistad. La historia demuestra claramente que la apertura favorece el entendimiento mutuo y que el intercambio profundiza la confianza. El diálogo entre civilizaciones ayuda a superar las diferencias, a encontrar puntos en común y a acercar a los pueblos, contribuyendo a una coexistencia armoniosa”, subrayó Wang Yi.
En conclusión, añadió que la civilización china se originó en el territorio de China y, a lo largo de milenios, ha desarrollado rasgos distintivos de continuidad, innovación, unidad, inclusión y pacifismo: «En 2023, el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, presentó la Iniciativa de Civilización Global, en la que instó a promover los valores universales, preservar y desarrollar de forma innovadora el patrimonio de la civilización, y profundizar en el intercambio humanitario y la cooperación internacional. Se trata de una importante contribución de China al fomento del diálogo entre civilizaciones. En esta encrucijada histórica, la parte china propone las tres líneas de trabajo siguientes: En primer lugar, seamos defensores de la igualdad entre las civilizaciones. Las civilizaciones no se dividen en superiores e inferiores, buenas y malas. Es necesario respetar el derecho de los pueblos a elegir su propio camino de desarrollo y su propio sistema social, rechazar la teoría del «choque de civilizaciones», oponerse a la injerencia en los asuntos internos, oponerse a las acciones unilaterales y a la política de la fuerza, defender la justicia y la igualdad, y garantizar la dignidad igualitaria de todos. Debemos adherirnos al multilateralismo genuino, apoyar el papel central de las Naciones Unidas en la promoción del diálogo entre civilizaciones, sustituir la confrontación por la cooperación y el juego de suma cero por la interacción mutuamente beneficiosa, y defender la coexistencia pacífica de las diferentes civilizaciones.
En segundo lugar, seamos practicantes del intercambio civilizatorio. La comunidad internacional debe promover más activamente el intercambio y el aprendizaje mutuo. A través del diálogo entre civilizaciones, podremos obtener la sabiduría necesaria para resolver los problemas globales y ampliar las vías hacia la modernización. China está dispuesta a considerar la posibilidad de celebrar en 2028 el Foro Mundial de la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas y a aportar una contribución a las estructuras de las Naciones Unidas que se ocupan del diálogo entre civilizaciones. Seguiremos apoyando el trabajo de plataformas como el Foro de Civilizaciones Antiguas para crear mecanismos más eficaces de diálogo global.
En tercer lugar, seamos promotores del progreso de las civilizaciones. La comunidad internacional debe fomentar la libre circulación de ideas, tecnologías y personas, ampliando constantemente los horizontes del conocimiento humano. Debemos lograr que las tecnologías, incluida la inteligencia artificial, sirvan para el bien, contribuyan a la transmisión y renovación del patrimonio civilizatorio, enriquezcan el patrimonio material y espiritual común de la humanidad y promuevan la construcción de una comunidad inclusiva con un destino común.
La humanidad tiene sola una Tierra y un futuro común. Levantemos juntos las velas del diálogo, toquemos la sinfonía de la fusión y construyamos una civilización humana aún más hermosa”, concluyó el miembro del Politburó del Comité Central del Partido Comunista y ministro de Asuntos Exteriores de China.