Viaje a la era Mesozoica: ante nuestros ojos cobra vida un período de hace 252 millones de años – REPORTAJE
Bakú, 6 de enero, AZERTAC
Este es un lugar ideal para quienes desean regresar millones de años atrás, atravesar un túnel del tiempo y adentrarse en la era Mesozoica. No es casual que esta era sea conocida en la historia como la “era de los dinosaurios”. Para viajar al pasado no se necesita una capa mágica, ni la ayuda de extraterrestres o fuerzas sobrenaturales. Es posible ser testigo simbólico de aquel período incluso en Bakú, en el Baku Expo Center. El “Dinopark” que funciona en el recinto puede considerarse un breve compendio de una era grandiosa dominada por gigantes.
Esta vez, los corresponsales de AZERTAC se dirigieron al Baku Expo Center para informar sobre un período ocurrido hace aproximadamente 252 millones de años.
En el “Dinopark” se exhiben más de 20 especies de dinosaurios, principalmente de los períodos Triásico, Jurásico y Cretácico de la era Mesozoica. Además, también se presenta el modelo del Dimetrodon, una especie que vivió en el último período geológico de la era Paleozoica: el Pérmico. En el parque es posible encontrar dinosaurios de entre 1 y 10 metros de longitud, y obtener información detallada sobre cada uno mediante los paneles informativos instalados frente a cada maqueta.

Aunque anteriormente ya se habían organizado exposiciones de dinosaurios en Bakú, se señaló que una presentación de este tipo se realiza por primera vez. Cada dinosaurio está equipado con un sensor que permite observar sus movimientos y escuchar sus sonidos. Así, cuando un visitante se acerca a la maqueta, el sensor lo detecta y el dinosaurio comienza a moverse de un lado a otro y a emitir sonidos, tal como se cree que lo hacía hace millones de años.
El “Dinopark” ha sido organizado tanto con fines recreativos como educativos. También se han previsto diversas facilidades para los visitantes: la entrada es gratuita para las familias de mártires, las personas con discapacidad y sus acompañantes, así como para los niños menores de tres años. Los veteranos y excombatientes, junto con sus familiares, reciben un 20 % de descuento en el precio de la entrada. Los padres que visitan el parque con tres hijos también pueden beneficiarse de determinadas facilidades.

Asimismo, se han instalado diversas atracciones para niños. Los visitantes pueden adquirir recuerdos con temática de dinosaurios para conservar como memoria de la visita.
Se indicó que durante los días festivos el número de visitantes al “Dinopark” fue bastante elevado, mientras que en los días laborables se registra un aumento de asistencia después de las 18:00 horas.
El “Dinopark” funcionará hasta el 21 de enero, todos los días de 10:00 a 22:00.
También se informó que, si el interés por el “Dinopark” resulta elevado, en verano se prevé organizar una exposición al aire libre en el centro de la ciudad, con un mayor número y variedad de especies.
A pesar de tratarse de un día laborable, no eran pocos los niños que acudieron al parque acompañados de sus padres para divertirse. Al entrar en la sala, los más pequeños se acercaban primero a las maquetas y observaban a los dinosaurios con atención y asombro. Los movimientos repentinos y los sonidos de las figuras a veces los asustaban y otras veces los hacían reír. Entre ellos había quienes lloraban de miedo o se refugiaban junto a sus padres, así como otros que, con los ojos muy abiertos y sin apenas parpadear, observaban los movimientos de los dinosaurios, mostrando incluso una actitud valiente, como si les estuvieran desafiando.
En el espacio de entretenimiento se escuchaban sus voces alegres: los niños corrían, saltaban y jugaban sin parar.
También conversamos con los visitantes. Señalaron que no solo los niños, sino incluso los adultos, disfrutaban de este lugar, y expresaron su agradecimiento a los organizadores. Uno de ellos compartió con nosotros su alegría por haber traído en el pasado a sus hijos a una exposición similar y ahora, en esta ocasión, haber venido con sus nietos.
Aquí, ante nosotros, se abre la Tierra de hace millones de años. Al abandonar el “Dinopark”, uno regresa nuevamente al siglo XXI, pero ya con la certeza de que, hace millones de años, la vida en nuestro planeta era completamente distinta y no volverá jamás de la misma forma.